Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

La doble moral

La semana anterior y en vista que el proceso no cuaja, y seguro no cuajará, el propio Guillermo Jaramillo, perrero en mano llegó rimbombante para tomarse la foto en el momento que firmaba, para lanzar improperios y llenar de odios a Ibagué, como si no le bastara con la polarización que tiene en crisis al país. Por: Andrés Currea.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
31 Mayo 2021 - 7:45 COT por Ecos del Combeima

Por estos días de tribulación social, económica y política se ha podido detallar con claridad la intención de los autodenominados “líderes” políticos que pescan en río revuelto y que solo buscan réditos electorales aprovechando las circunstancias actuales del país.

Y es que en mayo del año 2017 el ex alcalde de Ibagué Guillermo Jaramillo, criticaba con sendos argumentos la realización de los procesos de revocatoria del mandato. En su momento hizo reparos sobre la utilización de esta herramienta de participación ciudadana, tachándola como revanchismo político, persecución política y de ser promovida por grandes intereses oscuros de quienes perdieron en las urnas. 

“…lo que sucede es que los que no estuvieron de acuerdo con la elección de uno comienzan un proceso de revocatoria que no tienen ningún sustento legal”, explicaba el curtido político con tono de preocupación y con la convicción de nunca ser el promotor de una revocatoria.

Pero la dinámica política, frase muy de moda para justificar la doble moral, lo llevó por el camino que tanto criticó, y hoy a pesar de negarlo, es el promotor del escuálido proceso de revocatoria en Ibagué. Los primeros indicios de su liderazgo se evidenciaron en el momento que el comité del proceso se presentó, allí varios de sus exfuncionarios de primer nivel estaban liderando el proceso, también varios de sus ex candidatos, ex contratistas y genuflexos de profesión que aparecieron en la foto.  Por la evidencia de su respaldo varios de sus pupilos renunciaron públicamente, lo negaron y se retiraron del proceso, en una maniobra que a todas luces les salió mal. 

Luego en la presentación de los argumentos para iniciar el proceso, se conoció que, desde Bogotá, el exalcalde, tiró la línea discursiva para justificar ante las autoridades competentes los motivos de la revocatoria, que de paso hay que decirlo son totalmente fuera de contexto, lejos de la realidad y lo único que evidencia es revanchismo político. Recordemos que en las pasas elecciones el equipo político de Guillermo Jaramillo, perdió en todos los escenarios.

La semana anterior y en vista que el proceso no cuaja, y seguro no cuajará, el propio Guillermo Jaramillo, perrero en mano llegó rimbombante para tomarse la foto en el momento que firmaba, para lanzar improperios y llenar de odios a Ibagué, como si no le bastara con la polarización que tiene en crisis al país. 

Flaco favor le hacen estos “líderes” políticos a la ciudad. Solo les gusta criticar, difamar, mentir y maltratar, pero nunca, nunca llegan con propuestas sanas, con ideas para mejorar o con la intensión de trabajar para perfeccionar la calidad de vida de los ciudadanos, su única misión es destruir, no toleran que otros hagan las cosas bien y sean reconocidos por el pueblo, les arde el espíritu que se avance en temas que ellos en su momento no hicieron, la envidia los enceguece y lo único que hacen es ponerle palos a la rueda del desarrollo y la prosperidad. 

Debemos como ciudanía revocar a esos politiqueros de antaño, que han ostentado toda la vida el poder y que no han hecho nada por la gente, absolutamente nada.

También te puede interesar estas columnas

Esa es la reforma que falta. No la de los títulos de propiedad, que sí son necesarios, sino la de la transformación productiva. Infraestructura de secado y almacenamiento. Procesamiento en origen. Crédito real y accesible.

Hoy, cuando entre al cubículo, pensaré en algo más importante que una campaña o un candidato. Pensaré en el país que quiero dejarle a mi hijo y a todos aquellos que vienen detrás de nosotros.

Más allá de las diferencias jurídicas, el mensaje es claro, la protección de los niños está por encima de cualquier consideración.

La incertidumbre electoral no es solo política. Para quienes tienen un negocio, tiene nombre propio: costo del dólar, reglas tributarias, carga laboral, acceso a crédito. Todo aquello que define si vale la pena contratar un empleado más, abrir una segunda sede o arriesgar capital en un nuevo proyecto.

No solo por su riqueza agrícola, ubicación estratégica y diversidad, sino porque empieza a consolidar su gobernabilidad territorial basada en un liderazgo institucional creciente, que abre espacios al empresariado, la academia y la misma comunidad.

La Alcaldía de Ibagué le otorgó a la empresa León Gráficas SAS un contrato por valor de $4.416.501.840, y la controversia surge porque, frente al proceso licitatorio, podría haberse dado un posible direccionamiento en los requisitos del pliego.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.