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Vacunación en acción

Lo más importante de este proceso es recobrar la confianza, pero también reiterar en conciencia ciudadana, sobre los cuidados que aún debemos mantener con responsabilidad.
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14 Mar 2021 - 8:45 COT por Ecos del Combeima

En los últimos días hemos tenido cifras positivas en materia de contagios y muertes por la pandemia en nuestro departamento, estas buenas cifras se suman además a las buenas cifras en términos de vacunación en Ibagué y el Tolima, la programación propuesta en el plan departamental de vacunación contra el COVID 19. 

Fuimos privilegiados por la cadena de frio que necesitaba la vacuna de Pfizer, el gobierno nacional nos aseguro los macro congeladores y nuestro gran equipo de la Secretaria de Salud ha sido eficiente sin descanso para cumplir las cifras que nos propusimos.

Hoy tenemos una vacunación cerca al 40%, hemos vacunado mas de 400 funcionarios del sector salud, hemos aplicado mas de 16 mil vacunas y entregado más de 45 mil vacunas. Vencer temores y generar confianza, sobre todo en los adultos mayores ha sido un gran reto, en nuestros puntos masivos de vacunación segura, que cuentan con todos los protocolos de bioseguridad arrancamos un gran proceso, donde encontramos una gran respuesta de los ibaguereños que asistieron en gran número a estos sitios en la ciudad, lo que nos pone a una semana de terminar esta primera etapa, para arrancar con la segunda, en el proceso de inmunización permanente y continuo que nos llevara  los próximos meses. 

Lo más importante de este proceso es recobrar la confianza, pero también reiterar en conciencia ciudadana, sobre los cuidados que aún debemos mantener con responsabilidad, pues la vacuna no es sinónimo de terminación de la pandemia, sino de reducción de propagación del contagio y reducción de riesgo de muerte de los mas vulnerables. Unidos hemos logrado avanzar, unidos debemos seguir cuidándonos y trabajando en la contención de este virus, no podemos bajar la guardia en el cuidado y en este gran proceso de vacunación que realizamos con la esperanza de volver a nuestra normalidad, de recobrar nuestras vidas.

Juntos saldremos adelante, en medio de la crisis hemos demostrado nuestra gran capacidad de resiliencia, nuestra fe que permanece intacta ante cualquier adversidad. Permanezcamos unidos, confiando en Dios y la ciencia, pronto saldremos de esta inesperada crisis.

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Porque ya no basta con producir bien. Tampoco basta con tener tradición agrícola. Hoy el reto es otro: producir con eficiencia, gestionar con criterio empresarial y competir con estándares más altos.

No se trata de cualquier café. Son los mejores cafés de cada departamento, aquellos que han logrado destacarse por sus perfiles sensoriales, su trazabilidad y su calidad excepcional.

Pero Colombia no es un modelo teórico. Es un país donde la economía real funciona con una lógica distinta: aquí el crédito no es únicamente una herramienta de consumo, es un mecanismo de supervivencia. Y es ahí donde aparece la otra cara del debate.

Colombia importa cerca de 1,5 millones de toneladas de maíz al año, base para producir pollo, cerdo y huevo. También importa grandes volúmenes de carne de cerdo, lo que termina afectando el precio interno.

Esta lamentable situación tiene dos caras de una misma moneda. Ataco, donde generación tras generación había vivido de la agricultura básica y una minería artesanal, se encuentra hoy sometido a la ilegalidad.

Es muy triste que, aunque hoy existan más denuncias, no haya la misma proporción de justicia, pues el país se acostumbró a la indignación digital, a los nombres que circulan, a testimonios que conmueven, a debates encendidos y luego al olvido.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.