Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Álvaro Gómez y las Farc

Las Farc, en cabeza de Julián Gallo, dicen haber asesinado a Álvaro Gómez. Muchos hemos recibido la noticia como un intento de sepultar la difícil investigación que se viene adelantando ante la justicia ordinaria.
Imagen
Crédito
HSB Noticias
9 Oct 2020 - 13:06 COT por Ecos del Combeima

Las Farc, en cabeza de Julián Gallo, dicen haber asesinado a Álvaro Gómez. Muchos hemos recibido la noticia como un intento de sepultar la difícil investigación que se viene adelantando ante la justicia ordinaria. Llevar la investigación a la JEP es la manera de que no se investigue y de que los victimarios no paguen cárcel.

Recordemos que al momento del magnicidio, el país nacional en pie exigía la renuncia del Presidente Samper a cuya campaña, se había comprobado, había entrado los dineros del cartel de Cali. Gómez se erigía como la principal figura de la oposición al régimen. Su asesinato acalló a quienes buscaban liberar la democracia de la influencia de los narcotraficantes.

Si las Farc tuvieron que ver en este asesinato, eso no excluye lo que las pruebas recaudadas mostraban: los seguimientos que el DAS le hacía a Gómez y evidencias que vinculan al cartel de Cali en ese asesinato. Por lo tanto, la confesión de las Farc está lejos de ser completa. La teoría de que las Farc mataron a Álvaro Gómez por viejas rencillas liberal-conservadoras, superadas desde el Frente Nacional, treinta años después, es poco creíble. Pero decirnos que asesinaron a Álvaro Gómez, el ícono de la oposición, en medio de la crisis de legitimidad institucional más grande de la historia reciente de Colombia, porque “profundizaban las contradicciones en los partidos”, como supuestamente lo dice el libro de Marulanda, es un irrespeto.

Eran claros los vínculos del gobierno con los financiadores del cartel de Cali. ¿Cuáles eran los vínculos del gobierno Samper con las Farc? ¿Cuáles eran los vínculos de las Farc con el cártel de Cali?

Ahora , lo que más me sorprende es que a los defensores del acuerdo, que además les creen está confesión, no les impresione que el asesino de un líder democrático hoy esté de congresista. El resultado de la impunidad otorgada es evidente y vil. Senadores de votos y senadores de muertos. El cinismo de algunos congresistas llega al extremo de llamar valientes a quienes empuñaron las armas contra los colombianos, y dicen y sentirse aliviados con la verdad. No les inquieta que el asesino esté sentado junto a ellos.

Asombra también que unos políticos supuestos conocedores de esta “verdad” la hayan ocultado. ¿Lo hicieron estratégicamente para facilitar la firma del Acuerdo? ¿Temían que si Colombia sabia que las Farc habían matado a Álvaro Gómez rechazara la negociación con las Farc? ¿Ocultaron ese magnicidio para facilitar la impunidad? ¿Si hubiera sido de otra filiación política el muerto, habrían hecho lo mismo?

En este escenario, el de los defensores del Acuerdo, es más digna la interpretación jurídica del ex fiscal Néstor Humberto Martínez. Los guerrilleros se someten a la JEP y ahí obtienen los beneficios que pactaron. Pero, si se hacen congresistas asumen las normas que le corresponden a los congresistas. Es lo lógico. A un congresista lo juzga la Corte Suprema de Justicia con el código penal. Si el guerrillero quiere obtener los beneficios de la JEP tiene que renunciar.

Esto es, las Farc solo podrían mantener las curules  en cabeza de guerrilleros o militantes que no sean responsables de delitos de lesa humanidad. Colombia no puede admitir que el criminal confeso de un crimen de lesa humanidad, sin juzgamiento, sin sanción, siga de congresista. Es lo mínimo.

También te puede interesar estas columnas

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

El problema es que este dólar barato no nace de un aumento en la productividad, de exportaciones más sofisticadas o de una economía más competitiva. Esto es en buena parte, un efecto financiero. Y eso tiene consecuencias para sectores como el café, las flores o las frutas de exportación como el banano, aguacate y limón.

El problema con eso, es que por estos tiempos en los que todos los caminos parecieran conducir a internet, se piensa equivocadamente que saturar las parrillas de las redes sociales es comunicar efectivamente, y no es así. La comunicación no nació con Bill Gates, Mark Zuckerberg, y Elon Musk, sino que es un proceso inherente al ser humano que va mucho más allá de publicar un video en internet.

Cuando aumentan los ingresos laborales y, al mismo tiempo, se reduce el tiempo legal de trabajo, el efecto inmediato es claro: cada hora trabajada se vuelve más costosa. Esto no es una interpretación ideológica, es una ecuación económica básica. Y como toda ecuación, exige ajustes.

Mi papá falleció el 21 de enero de 2026, a causa de esas enfermedades a las que todos tememos. Su ausencia nos duele, me duele, y estas pocas líneas no le hacen justicia a la inmensidad de su corazón ni a lo que significó para quienes tuvimos la posibilidad de compartir cualquiera de las etapas de su vida. Y aunque la vida tenga fecha de vencimiento, los legados no.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

Sin duda el salario mínimo es hoy el tema más sensible del debate público, pues toca directamente millones de trabajadores y centenares de empresas especialmente las pequeñas y medianas, con estrechos márgenes de utilidad.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.