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Jaramillo inspiró a Correa

Desde el primero de enero de 2016, el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, dejó saber cómo sería la relación con los radiodifusores de la ciudad, porque advirtió tajantemente que durante su administración poco o nada sería la inversión publicitaria en las emisoras de Ibagué. Y lo cumplió. Por: Laura Castro.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
1 Nov 2019 - 10:05 COT por Ecos del Combeima

Fue una muy mala noticia para los  medios de comunicación que venían de recibir jugosos contratos  en pauta publicitaria de la administración de Luis H. Rodríguez,  la misma que puso a Ibagué en el contexto nacional, con uno de los mayores escándalos de corrupción, con motivo de los fallidos escenarios de los XX Juegos Nacionales a realizarse en la ciudad en el 2015. Muy seguramente si Luís H. Rodríguez,  utiliza la estrategia de 0 pauta para las emisoras, los periodistas acuciosos y en equipo,  habrían destapado a tiempo lo que se veía venir y  a lo mejor otra sería la historia.

De ahí,  el dato de la valla patas arriba que en días pasados fue ubicada en un lugar estratégico de la ciudad, en la que se le reprocha al hoy candidato a la alcaldía de Ibagué,  Rubén Darío Correa, ex director de Noticias de una emisora de  R.C.N, el silencio frente a todas las irregularidades de contratación que se estaban presentando, por cuanto  esa cadena radial facturó durante la administración de Luís H. Rodríguez, a través de 38 contratos de publicidad cerca de 600 millones de pesos.

La aseveración de la valla, en cuanto a los valores de pauta publicitaria no es mentira, pero frente al  silencio de Correa está por discutirse como el fondo del mensaje en la singular valla.

Con la prensa en la otra orilla, Jaramillo Martínez dio  “papaya” en asuntos como el cobro del impuesto predial, el acueducto para  los barrios del sur, entre muchos otros temas,  que Correa supo aprovechar capitalizando la inconformidad de sus “500 mil jefes” y mostrándose, junto con su equipo de avezados asesores,  como el líder de las causas justas en la ciudad. Y ahí es cuando aparecen los “amigos” que le piden se lance a gobernar la ciudad.

Sumado a eso, Correa diseña  estrategias y funciona con los que podrían llamarse los “enemigos del alcalde”, y sólo hace pública y manifiesta su aspiración faltando pocos días para la inscripción de candidatos a la Alcaldía de Ibagué. Como quien dice  era el “gallo tapao”

No sabemos cómo sería hoy la historia,  si el noticiero que dirigía Correa en R.C.N., hubiera recibido de esta administración, una suma igual o superior a la que entregó la de Luís H. Rodríguez. Muy seguramente Jaramillo habría tenido más realce para las  muchas o pocas ejecutorias de su gestión y el comunicador  no se habría animado a mover las masas en pedidos, que justos o injustos, no tenían precedentes en  la ciudad.

Recordar que en el “predialazo” Correa no estuvo sólo, porque hizo llave con los periodistas Héctor Sánchez y Mauricio Vargas. Estos  últimos, si lo hubieran querido se habían podido candidatizar, y muy seguramente los resultados en las encuestas  también los favorecerían, pues son comunicadores con más de 25 años de trayectoria en la radio local.

Así las cosas, se puede concluir que a Jaramillo Martínez le salió “el tiro por la culata”  porque el daño no se lo hizo a los periodistas, sino a la ciudad, alterando la misión y vocación de un ciudadano mera y estrictamente periodista, que sin ninguna  preparación  académica, técnica o vocacional de lo público, se presenta ahora como el redentor  y salvador de las mafias políticas que gobiernan la ciudad, esas de las que por años recibió buena platica durante sus campañas.

Correa entregó la gran noticia del “pitufeo”, esa no es una modalidad nueva, lo que pasa es que ahora lo afecta a él.  Definitivo. Jaramillo inspiró  a Correa y  perdió el año con su estrategia contra los medios de comunicación.

 

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