¿Quieren los tolimenses irse del país antes de saber quién será el sucesor de Petro?
Pese a la incertidumbre que viven los colombianos por saber si se tendrán cuatro años más del proyecto de Petro con Iván Cepeda o si habría un viraje con un candidato de derecha como Abelardo De La Espriella, no aumentó considerablemente el número de pasaportes expedidos en el Tolima en los meses previos a la primera vuelta presidencial.
Las cifras de la Gobernación muestran un comportamiento estable entre 2025 y 2026, con variaciones leves que no configuran un crecimiento atípico.
En enero, por ejemplo, se pasó de 2.400 pasaportes expedidos en 2025 a 2.800 en 2026, es decir, unos 400 más. En febrero el aumento fue mínimo: de 3.200 a 3.300 trámites.
Para marzo, incluso, se registró una leve caída, al pasar de 2.600 pasaportes en 2025 a 2.500 en 2026.
Abril sí marcó el mayor incremento del periodo, con 2.900 documentos expedidos frente a los 2.300 del año anterior, es decir, 600 más. Sin embargo, en mayo la cifra volvió a estabilizarse: 3.000 en 2025 frente a 2.925 en 2026.
“La variación realmente entre el 2024, 2025, 2026, pues no son tan marcadas”, explicó el secretario General del Tolima, Carlos Portela, al insistir en que el comportamiento se mantiene dentro de rangos normales.
Y agregó: “las diferencias no han sido tan notorias… en términos generales los porcentajes son iguales”.
Detrás de las cifras, las razones siguen siendo las habituales: viajes al exterior, renovación del documento o decisiones personales de quienes contemplan salir del país.
Incluso, factores administrativos han tenido mayor incidencia en la demanda, como ocurrió cuando se anunció el cambio de operador del servicio, lo que llevó a algunos ciudadanos a adelantar el trámite.
Actualmente, el servicio en el Tolima funciona con normalidad y los tiempos de entrega rondan los tres días, una vez realizado el trámite.
Así las cosas, en el departamento no se registra, por ahora, un “efecto elecciones” en la expedición de pasaportes, y la dinámica sigue respondiendo a necesidades habituales de los ciudadanos más que a coyunturas políticas.