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¿Se acabó la ‘rosca bogotana’ con el gobierno de Abelardo De la Espriella?

Según analistas, la posesión del nuevo presidente en Cali también representaría el primer golpe a la cuna del progresismo.
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6 Ago 2026 - 13:11 COT por Ecos del Combeima

La posesión de Abelardo De la Espriella como presidente de la República no solo marcará el inicio de un nuevo gobierno, sino que llegará acompañada de un mensaje político que busca romper con una tradición de más de dos siglos. 

Por primera vez en la historia del país, un jefe de Estado asumirá el cargo por fuera de Bogotá, al escoger a Cali como escenario para la ceremonia oficial de este viernes en el Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.

La decisión hace parte de la estrategia de "desbogotanización" anunciada por el mandatario, con la que pretende descentralizar el ejercicio del poder y llevar la presencia del Gobierno Nacional a las regiones.

De la Espriella ha sostenido que su administración no concentrará todas las decisiones en la Casa de Nariño, por el contrario, anunció que dividirá su despacho entre el Palacio de San Carlos, en Bogotá, y una sede en Barranquilla, desde donde incluso encabezará consejos de ministros.

El mandatario también confirmó que no permanecerá de forma permanente en una sola ciudad, pues recorrerá distintas regiones del país para liderar Puestos de Mando Unificado (PMU) y anunció que su plan de gobierno contempla sedes alternas en Medellín y Cali.

Según el presidente, la posesión en la capital del Valle del Cauca no responde únicamente a un acto simbólico, aseguró que desde esa ciudad comenzará a recuperar la soberanía en zonas como el suroccidente colombiano y el Catatumbo, territorios que, en sus palabras, "Petro entregó a los narcoterroristas". Asimismo, afirmó que eligió a Cali como un homenaje a las regiones que "han caído en manos de la delincuencia".

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La elección de Cali también tiene una importante lectura política. La capital vallecaucana y el departamento se consolidaron durante las elecciones presidenciales como uno de los principales fortines electorales del Pacto Histórico.

En el Valle del Cauca, Iván Cepeda pasó de obtener 1.117.293 votos en la primera vuelta a 1.404.083 en la segunda, un crecimiento de 286.790 sufragios, equivalente al 25,67 %. Por su parte, Abelardo De la Espriella aumentó su votación de 709.769 a 870.000 votos, con un incremento de 160.231 apoyos, equivalente al 22,58 %.

En Cali, Cepeda ratificó el dominio del progresismo al alcanzar 682.166 votos, superando los 657.597 que obtuvo Gustavo Petro en las elecciones de 2022. De la Espriella, entre tanto, obtuvo 443.047 votos en la capital vallecaucana.

Para el analista político Jorge Palacios, la apuesta del nuevo mandatario busca enviar un mensaje de descentralización, aunque advierte que el verdadero reto será convertir ese discurso en resultados concretos.

"En Bogotá se ha concentrado el poder central. El Gobierno del Cambio, paradójicamente, fue el más centralista de la historia reciente de Colombia; desde allí se tomaban todas las decisiones que impactaban las regiones y vimos el descontrol tan enorme que se generó en gran parte del territorio nacional", señaló.

No obstante, Palacios precisó que el problema no radica exclusivamente en la capital del país, "eso va más ligado a los escenarios mismos. No significa necesariamente que los bogotanos tengan el poder dentro de sus decisiones; esto se ha concentrado en los clanes regionales".

El analista agregó que trasladar el despacho presidencial o realizar consejos de ministros desde otras ciudades no garantiza, por sí solo, una verdadera descentralización, "es muy difícil trasladar los hechos del discurso político a los resultados verdaderos. Se gobierna más con pragmatismo y el pragmatismo no simplemente se trata de posesionarse en otras ciudades o de tener regiones alternas a la Presidencia; se trata de que verdaderamente los recursos que administra el Estado lleguen a beneficiar a las regiones. Solo así podemos hablar de descentralización, de desbogotanización y verdaderamente de un Estado federado como en teoría somos los colombianos".

La ceremonia de posesión contará con la presencia de varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; Laura Fernández, de Costa Rica; José Raúl Mulino, de Panamá; José Antonio Kast, de Chile; Nasry Asfura, de Honduras, y Luis Abinader, de República Dominicana.

Con esta decisión, Abelardo De la Espriella busca que su primer acto como presidente trascienda el protocolo y se convierta en la primera muestra de una estrategia política que promete descentralizar el gobierno de la capital del país.