¿Iván Cepeda ya 'tocó techo' en el Tolima?
Iván Cepeda no tendría que salir a buscar votos ni debajo de las piedras en el Tolima. En la práctica, ya los tenía casi todos amarrados desde antes de la primera vuelta.
Según tres fuentes del Pacto Histórico consultadas, el progresismo jugó unido, sin fisuras, y eso terminó reflejándose en las urnas el pasado domingo.
A diferencia de lo ocurrido en otros departamentos, donde hubo divisiones en sectores alternativos, en el Tolima el Pacto Histórico, la Alianza Verde e incluso el Partido Liberal terminaron alineados con su candidatura.
Ese escenario explica en buena medida los 235.730 votos que obtuvo, equivalentes al 35,06 %. Una cifra alta, pero que también significa que gran parte del electorado que naturalmente podía apoyarlo ya lo hizo en la primera vuelta.
Ahí es donde empieza el problema de cara a la segunda vuelta. Si el voto progresista ya está prácticamente recogido, el margen de crecimiento se reduce de forma considerable y obliga a mirar hacia otros sectores donde no hay señales claras de respaldo.
El centro político, que en otras regiones suele ser decisivo, en el Tolima prácticamente no existe en términos electorales.
Las candidaturas de Sergio Fajardo y Claudia López apenas sumaron el 3,01 % y el 0,72 %, respectivamente, lo que deja sin piso la posibilidad de una transferencia significativa de votos hacia Cepeda.
Mientras tanto, el panorama luce más favorable para Abelardo De La Espriella, quien lideró con 315.181 votos, el 46,88 %, y tiene a su alcance un caudal adicional clave. Los 70.911 votos de Paloma Valencia, que representaron el 10,54 %, tendrían una inclinación natural hacia su campaña, lo que ampliaría aún más la diferencia.
En ese contexto, las opciones para Cepeda son limitadas y pasan por terrenos incómodos.
Según una de la fuentes, una de las pocas rutas posibles sería intentar atraer sectores conservadores que han acompañado algunas iniciativas del gobierno de Gustavo Petro.
Así, queda la duda sobre la mesa de si Cepeda ya alcanzó su techo en el Tolima y si, en una segunda vuelta, tendrá cómo romperlo.