Alexa
Gana Gana
Vergel

790 AM

IBAGUÉ - COLOMBIA, 16.Agosto.2018
Prabyc
  |   22.Noviembre.2017   |   Por:  

“Con mucho esfuerzo hemos sostenido y mejorado el ‘Acuaclarita’, tenemos agua apta para el consumo humano”: Elizabeth Echeverry

Líderes comunales del barrio Clarita Botero explicaron cómo ha sido el proceso de fortalecimiento de su acueducto comunitario e hicieron un llamado a la Alcaldía para que terminen el parque biosaludable que les prometieron.

Los acueductos comunitarios surten a un gran porcentaje de la población de Ibagué, muchos de ellos fueron construidos por la comunidad debido a que el IBAL no llegaba a sus sectores cuando se construyeron los barrios.
El problema de estos acueductos radica en la falta de capacitación y recursos para tratar el agua de forma que sea apta para el consumo humano, por eso muchos de  los que existen en Ibagué se ‘rajan’ durante las inspecciones. 
Sin embargo hay casos muy positivos en donde la comunidad ha logrado con esfuerzo y mucho sacrificio equiparse y capacitarse para dar un servicio de calidad al sector, este el caso del barrio Clarita Botero, donde sus residentes construyeron el ‘Acuaclarita’ debido a que el Ibal no llegaba hasta allí y lo han ido fortaleciendo con el paso de los años.  

Elizabeth Echeverry, líder comunal y expresidenta de la JAC durante dos periodos, relató que el acueducto tiene 35 años y fue construido con recursos y mano de obra de la propia comunidad, con esfuerzo y una gran unión comunitaria han desarrollado el acueducto en infraestructura y potabilización, logrando que los inspectores de la Secretaría de Salud determinaran en su más reciente visita que el agua es apta para el consumo humano. 
“La comunidad paga 11 mil pesos por el servicio y con ese dinero hemos logrado arreglar muchos tramos de alcantarilla y tubos madre que se han fisurado, logramos cambiar  las mangueras y ya contamos con dos equipos de potabilización de agua”. 
¿Y el parque biosaludable? 
Desde el mes de agosto la administración intervino una edificación donde antes funcionaba un colegio y que en la actualidad se había convertido en un punto de consumo de alucinógenos, la comunidad fue informada por parte de los funcionarios encargados de que la obra estaría culminada sobre el mes de octubre, sin embargo hasta el momento no se ha iniciado.

La secretaría de la JAC, Angélica Gómez, explicó que la comunidad se encuentra a la expectativa pues en el momento solo hay un barrizal que se agudiza en los momentos de lluvia, comentó que también les había prometido mejorar las luminarias pero desde que demolieron la construcción nadie ha regresado a seguir el trabajo. 
¿Cómo está la seguridad? 
En este sector de la ciudad la percepción de inseguridad ha aumentado significativamente pues la ciudadanía siente miedo de enfrentar a las personas que causan problemas en el sector pues sienten que no tienen respaldo por parte de la Policía. 
Flor Varón, vicepresidenta de la JAC, comentó que en algunas ocasiones han llamado al cuadrante de la Policía para reportar situaciones sospechosas, pero estos no se presentan.