Wilder Medina, entre el fútbol, la resiliencia y el orgullo de ser ibaguereño
El exfutbolista Wilder Medina volvió a encontrarse con el público ibaguereño en medio de las actividades por los 476 años de Ibagué, durante un partido entre la Selección Colombia de Influencers y creadores de contenido de la capital tolimense, organizado por la Alcaldía.
Más allá del fútbol, Medina aprovechó el espacio para hablar de resiliencia, humildad y de la importancia de aprender de los errores. Según expresó, las palabras pueden perderse con el tiempo, pero las acciones y el ejemplo pueden influir en la vida de otras personas.
“Cuando uno comete errores y tiene la humildad de reconocerlos, después pasan esta clase de cosas”, manifestó el exdelantero, quien aseguró que, a través de sus mensajes en redes sociales y de su propia experiencia, ha conocido personas que dicen haber encontrado motivación para mejorar sus vidas.
Medina también tuvo palabras de agradecimiento para las personas y entidades que lo han acompañado a lo largo de su trayectoria. Reconoció que le tuvieron paciencia durante distintas etapas de su vida y expresó su cariño hacia quienes le brindaron apoyo.
Un recuerdo que sigue ligado al fútbol
Al hablar de lo que significa ser orgullosamente ibaguereño, el exjugador evocó los recuerdos que conserva de la ciudad y el reconocimiento que, según contó, ha recibido de otros futbolistas por su estilo de juego.
Recordó especialmente sus diagonales, su capacidad para proteger el balón y la fortaleza con la que enfrentaba a sus rivales. Son características que, aseguró, dejaron huella entre quienes compartieron cancha con él y que todavía hacen parte de la memoria de su carrera deportiva.
“Amen su ciudad y cuiden lo que tienen”
En el marco del aniversario de Ibagué, Medina envió un mensaje directo a sus habitantes: valorar la ciudad, proteger sus espacios y sentirse orgullosos de su historia.
El exdelantero también destacó la gastronomía local y mencionó dos de sus referentes tradicionales: el tamal y la chicha.
“Cuiden su ciudad, ámenla”, fue el llamado de Medina a los ibaguereños, en una celebración que reunió el deporte, el entretenimiento y el encuentro ciudadano.
Sus declaraciones combinaron la memoria de su paso por el fútbol con una reflexión personal sobre los errores, las segundas oportunidades y la posibilidad de inspirar a otros a través del ejemplo.