Miguel Barreto
Pinto
Velotax
  |   17.Abril.2015   |   Por:  
Jorge Palacios

¿Jaramillo Gobernador?

<p><span style="font-size: 13px;">El fin de semana pasado tuve la oportunidad de recorrer varios municipios del norte del Tolima en un ejercicio de reconocimiento de campo orientado hacia el an&aacute;lisis del pr&oacute;ximo debate electoral del 25 de octubre.</span></p>

Vi con sorpresa como las consultas del polo y el centro democrático han despertado mucho interés entre los habitantes de varias municipalidades y como el ambiente electoral se vive en todo su esplendor particularmente en el hermoso municipio del Líbano.
Atendiendo la gentil invitación de algunos habitantes me desplacé hasta Convenio, corregimiento enclavado en la cordillera, domingo en la tarde, pleno día de mercado, cosecha cafetera, ambiente político por doquier. El tema obligado, las consultas de este domingo que viene y por supuesto los comicios que elegirán alcalde y gobernador del Tolima en los próximos meses.
Sin preguntarles y como unos narradores de historias populares, un grupo de personas me contó en distintos actos, la historia de Don Alfonso Jaramillo, un hombre honorable, trabajador incansable, médico y político que por muchos años representó el ideario liberal del departamento y el resumen de su influencia fue un dato superficial pero muy diciente.
-Don Alfonso- decía la señora, cuando venía a Convenio arrancaba su caminata desde el inicio de la subida (Cien metros atrás) y de allí hasta atravesar la plaza se podía demorar tres horas. Todo el mundo lo quería. El se metía a cada cocina de cada casa a tomar tinto.  Él nos escuchaba. Y el pueblo le respondía además. En esos tiempos de 1500 votos que había en Convenio, 1200 eran para Don Alfonso o el que él nos dijera. 
De la misma forma y sin preguntar me dijeron -que diferencia con su familia-. Cuando vienen, llegan en camionetas polarizadas y ya ni saludan- De igual forma el pueblo les responde, en las últimas elecciones que recuerdan sacaron 250 votos. 
-Con contarle que ni el gas fueron capaces de colocarnos y vino fue un senador conservador y él fue el que nos ayudó-Hoy me enteré por la prensa local que una facción importante del partido de la U dará su aval a la Gobernación del Tolima para el exsenador Mauricio Jaramillo Martínez. Se suma esto a una alianza que con el grupo de Cambio Radical liderado por Emilio Martínez, unos sectores del conservatismo y el grueso del partido liberal, lo que en el papel constituiría quizás la alianza política más importante con aras al primer cargo del departamento. ¿Con base en qué? Seguro lo tendrán muy en claro los sectores políticos que apoyan su aspiración. Alianzas programáticas sin tener definido un programa lo llamarán algunos, entramados burocráticos con la gobernación y sus secretarías y algunas importantes instituciones ambientales y del estado como soporte, dirán otros. Clientelismo al rojo vivo al mejor estilo santofimista añadirán otros más. Para completar el cuadro y misteriosamente después de varios años de silencio (¿Conveniente?) aparece la fiscalía a tratar de esclarecer acciones del Gobierno de su antecesor quien al sol de hoy se perfila como el más fuerte rival de la contienda. Bienvenidas estas investigaciones. 
Bienvenidas la participación activa de los organismos de control. Pero ¿por qué hasta ahora? ¿Dónde estuvieron todos estos años?  ¿Por qué no investigan las acciones controversiales de este gobierno departamental como las elecciones de los gerentes de los hospitales, el manejo de los recursos de la salud y los cuestionados contratos de la Edat? Es tan perverso utilizar a la justicia para hacer política como la política misma para hacer justicia.
Partidos divididos, personalismos a más no poder, cero ideologías, cero propuestas, cero debate, guerra sucia, traiciones, un ambiente hostil.
Una de las conclusiones importantes de mi ciclo por el norte del Tolima es el desencanto mayoritario de la ciudadanía por los partidos políticos. La política ha perdido su sentido de servicio y es vista como un gran negocio de unos particulares.
Recuperar la confianza será una de las tareas más duras de quienes aspiren a ejercer los cargos públicos desde otras perspectivas.
Los políticos son los que determinan el acceso a la infraestructura, a los servicios públicos, a la calidad de la educación, a la prestación del servicio de salud, el rango tributario, las inversiones, el transporte escolar, la solución de las necesidades básicas insatisfechas. ¿Y a usted no le interesa la política? Los políticos son los que determinan muchas acciones que nos regirán querámoslo o no. De ahí la importancia de saber elegir.
Buenos políticos hay. Buenas opciones también. La participación activa de la ciudadanía es crucial. La preparación del electorado lo es más aún. 
Cuando salí de Convenio me dijeron ojalá vuelva. Cuando salí de Convenio con más de diez tintos en mi haber me dijeron regrese. No sea tan ingrato como el Sr. Mauricio Jaramillo.