Alcaldia
  |   10.Octubre.2012   |   Por:  

"Tenemos que ser militantes de la paz": Carlos Lozano

Aranzalez
<p>Faltan pocos d&iacute;as para que el gobierno y la guerrila de las Farc se sienten en la mesa de di&aacute;logo.&nbsp;</p>
Velotax

Faltan cuatro días para que inicien los diálogos de paz, y siete para que se instalen oficicialmente en la capital noruega, con lo que guerrilla y gobierno, esta vez bajo la batuta de Juan Manuel Santos, reavivan la ilusión y ponen a soñar una vez más a las y los colombianos con un país en paz, realidad que no vivimos tal vez desde 1810. 
Econoticias dialogó con Carlos Lozano Guillén, tolimense, dirigente del Partido Comunista, y tal vez uno de los políticos colombianos que conocen más a fondo el tema de la paz. Según Lozano, director del Semanario Voz, "se presentó una postergación que acordaron ambas partes, porque la fecha que estaba prevista para los diálogos de paz era el 8 y se presentaron demoras logísticas, como el desplazamiento de los líderes guerrilleros, que debían ir de las selvas a la Habana, y luego a Oslo. También hubo demoras para liberar las órdenes de captura, la idea era que se pudieran trasladar sin ningún problema a Oslo. Pero la fecha ya está para el 14, es impostegrable, todo está consumado, ese día estarán los negociadores de lado y lado". 

La delegación del gobierno colombiano está conformada por el exministro de ambiente Frank Pearl, el Alto Consejo de Seguridad Nacional, Sergio Jaramillo, el consejero presidencial para la Reintegración, Alejandro Éder, el veterano funcionario presidencial Jaime Avendaño, el ex-vicepresidente Humberto de la Calle y ex-director del periódico El Tiempo Enrique Santos (hermano del presidente colombiano). Mientras que la delegación de las Farc-EP está conformada por el comandante del bloque José María Córdoba, Mauricio Jaramillo 'El Médico', el llamado 'canciller de las Farc Rodrigo Granda, el vocero internacional Marcos Calarcá y Andrés París (quien parcipó en las negociaciones de 2002). 

"El 15 y 16 habrá una sesión interna de los negociadores con los delegados de los países acompañantes, determinarán la fecha de inicio de las deliberaciones, los procedimientos, los apoyos logísticos, etc. El 17 se hará la instalación pública en una rueda de prensa, De la Calle e Iván Márquez presentarán los acuerdos para arrancar el diálogo. Ya hay unos puntos acordados en la agenda de cinco puntos, ya no hay vuelta atrás, es una feliz noticia para Colombia y para el mundo", sostuvo Lozano Guillén, quien agregó que hay una posibilidad de que antes de la rueda de prensa  se haga una socialización con personas que los negociadores y delegados tengan a bien invitar, pero todavía no se tiene claro si se va a realizar. 
Frente a la posible participación de Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", en los diálogos por parte de la guerrilla, el dirigente comunista expresó que "se está planteado por parte de las Farc que Trinidad haga parte, por supuesto la guerrilla debe entender que él está detenido en una cárcel en pésismas condiciones de los Estados Unidos, y entonces depende de ese país. Pero estos días el fiscal general Eduardo Montealegra abrió una luz ,y tiene que ver con explorar otras formas de participación, aprovechando la tecnología. Aunque no está claro, esto depende de los Estados Unidos y no del gobierno colombiano. De todas maneras Estados Unidos le ha metido mucho la mano a la guerra en colombia, tiene una deuda histórica con la paz de este país, tiene que colaborar". 

El Caguán, la agenda y los tiempos

Lozano también hizo una lectura de contexto de esta nueva iniciativa política por la paz, frente a la de hace algunos años en el Caguán, emprendida por el expresidente Andrés Pastrana. 
"Me parece que este proceso que se ha anunciado y que va a empezar, recoge las experiencias anteriores, este es distinto, se realiza bajo una nueva realidad en Colombia y en el mundo, eso parece que lo han entendido tanto el gobierno como la guerrilla y por eso se han puesto de acuerdo para empezar. En el Caguán la agenda era muy robusta, estaba enriquecida por las sociedad civil, era grande y muy detallada, tenía más de cien puntos. Esta agenda es una agenda mucho más conceta para las particularidades de hoy, y entendiendo sobre todo que un proceso de paz no va a solucionar todos los problemas del país, acá se trata de resolver los problemas fundamentales que generaron el conflicto. Esta agenda va al tema agrario, los derechos políticos, humanos, la memoria, las víctimas, etc." 
Sin embargo, el que la agenda sea más concreta, y ostenciblemente más pequeña que la del Caguán, ésta también tiene sus tiempos, que a jucio de Lozano Guillén, deben ser prudenciales: "Santos quiere que esto se solucione muy rápido, él habla de seis meses o siete, yo no creo. Hay que hablar de un tiempo prudente, hay que hacer balances, no para romper sino para ver qué no ha funcionado para dinamizar el proceso. Esto hay que hacerlo de una manera más sencilla, más serena, creativa, ya sabemos que hay unas fuerzas que se oponen al proceso de diálogo, lo tratan de desestabilizar, también hay un problema del mismo proceso, y es decidir dialogar en medio de la guerra, eso es terrible, puede interferir en en lo que se está negociando en la mesa".

Chávez y la sociedad civil

"Es bueno para la democracia y para la revolución bolivariana que ha conseguido grandes reivindicaciones para el pueblo venezolano, y muy bueno para el proceso de paz, que el presidente Chávez haya sido reelegido. Chávez ha sido clave, fundamental para llevar a cabo este proceso. El territorio venenzolano fue clave, fue el paso para pasar a la Habana, y esto se mantuvo en sigilo, por completo, todo el proceso. La reelección de Chávez nos beneficia, tanto que ha sido designado como país acompañante", dijo Guillén, quien no comparte la lectura que se ha hecho en Colombia sobre la reelección en el vecino país. 
Por otra parte, sobre la participación de la sociedad civil en el diálogo, exigido por distintons sectores políticos del país, el comunista añadió que "no lo podrá hacer en la mesa, pero sí como facilitadores, como pacificadores", es el papel de la exsenadora Piedad Córdoba, clave en el proceso, y de otras organizaciones.
Lozano Guillén dijo que "tenemos que ser militantes de la paz de Colombia, hace falta la presencia de la sociedad civil en el proceso, no en la mesa- No se puede en la Habana estar hablando de una agenda de paz excluyendo temas fundamentales en Colombia, como el tema de la salud por ejemplo, o el caso de la universidad, de la educación. Hace falta el debate constructivo con la iniciativa de las organizaciones sociales, ni el gobierno ni la guerrilla pueden atribuirse la responsabilidad de darle solución a los problemas del país, allí no se va a dar solusión a los problemas de la guerrilla ni del gobierno sino del país, por eso dedemos respaldar este proceso, dando aportes, ideas, para que este diálogo sea eficaz, para fortalecer la democracia y la justicia social, que será lo que facilite la paz verdadera". 
¿Paz con impunidad?
Colombia se escandalizó con las declaraciones de otro tolimense, Eduardo Motealegre, fiscal general de la nación, quien ha sostenido categóricamente que prefiere ver a los guerrilleros en el congreso haciendo política que en el monte llevando a cabo acciones delictivas. 
Según Lozano, "Montealegre está jugando un papel muy importane para facilitar el proceso de paz. Él no está haciendo un llamado a la impunidad, ni poniendo sus posiciones en contra de la Constitución o de los acuerdos internacionales, él está poniendo acá una causa suprema que es la causa de la paz. Todos tenemos que hacer un acuerdo para entender que hay que buscar una justa medida para entender el proceso, por ejemplo en los temas de la justicia, de la verdad, y de reparación". 
Finalmente, con respecto al mismo tema, llamó la atención sobre la degradación del conflicto y el problema de la impunidad, ya que a juicio del dirigente, este sería un problema de doble vía: "la degradación del conflicto no tiene acciones por parte solamente de la guerrila, sino también por parte del Estado. Vimos el asesinato de civiles por parte del ejército en el Cauca, esta degradación del conflicto hay que solucionarla. Ese es precisamente el problema, ahora quienes quieren torpedear el proceso llevan gente que ha sido secuestrada, pero también hay desaparecidos, falsos positivos, entre ellos el genocidio de la Unión Patriórica. Mañana se cumplen 25 años del asesinato de Jaime Pardo Leal, sin justicia, verdad ni reparación. Acá tiene que haber una justicia que ayude y que contribuya a la paz, hay que permitirle a los grupos insurgentes que hagan parte del proceso sin armas, hay que actuar con serenidad, inteligencia y creatividad".