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La encrucijada de la derecha en Ibagué: muchos candidatos y una disputa por el poder

Johana Aranda, las divisiones del Centro Democrático y el avance político de Andrés Zambrano marcan el pulso por la Alcaldía de 2027.
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Alcaldía
11 Oct 2026 - 13:31 COT por Ecos del Combeima

La encrucijada de la derecha en Ibagué está en cómo organizar una baraja cada vez más amplia de aspirantes a la Alcaldía, mientras Andrés Zambrano comienza a ganar espacio en el escenario político. A más de un año de las elecciones territoriales de 2027, los distintos sectores todavía deben resolver sus diferencias, definir avales y establecer si competirán por separado o buscarán una candidatura de unidad.

El problema no es la falta de nombres. Por el contrario, las aspiraciones se multiplican y cada grupo busca posicionar sus propias fichas. La dificultad está en encontrar un mecanismo que permita conciliar esos intereses sin profundizar las divisiones.

Un abanico de candidatos y varias disputas internas

En el Centro Democrático, la disputa por el aval tiene como protagonistas a los diputados Felipe Ferro y Harold Urrea. Ferro hace parte del grupo político de Holman Guevara, cercano al expresidente Álvaro Uribe Vélez y crítico de la administración municipal. Urrea, por su parte, es cercano al representante Carlos Edward Osorio, quien también mantiene cercanía política con la alcaldesa Johana Aranda.

La definición de esa candidatura será uno de los movimientos clave para la derecha. Aranda tendría como primera opción conseguir el aval del partido para uno de los aspirantes cercanos a ella, pero la resistencia interna y las diferencias entre sus dirigentes podrían complicar ese propósito.

Si Ferro llegara a imponerse sobre Urrea en una eventual encuesta o consulta, Aranda tendría que evaluar cómo actuar frente a un resultado que no favorecería su apuesta inicial.

En ese contexto aparece la posibilidad de Defensores de la Patria, el partido del presidente Abelardo de la Espriella, como una eventual alternativa para alguno de los candidatos cercanos a la alcaldesa. Al parecer, tras una reunión sostenida en Bogotá, se habría abierto un camino para que Aranda explore esa posibilidad.

Sin embargo, ese escenario también plantea una dificultad: Leandro Vera quiere, en principio, aspirar por Defensores de la Patria para la Alcaldía de Ibagué, se suman también por esa misma línea el actual secretario de Gobierno, el General (r) Jhon Jairo Rojas y el empresario Juan Pablo Rodríguez, habría que establecer cómo encajaría allí un aspirante respaldado por Aranda y si ambos proyectos terminarían compitiendo por el mismo espacio político, teniendo en cuenta que ninguno tiene el aval asegurado.

La baraja de posibles candidatos cercanos a Johana Aranda incluye a Cristian David Ávila, Marco Mateus Saavedra, José Barreto, Edilberto Pava, Harold Urrea, Oscar Alexander Berbeo. Estos nombres hacen parte de las cartas que la alcaldesa tendría sobre la mesa de cara a la disputa por la Alcaldía.

Por otro lado, aparece Érika Palma, quien renunció al IBAL y pertenece al grupo político del exalcalde Andrés Fabián Hurtado, una corriente que también tendría interés en participar en la contienda electoral de 2027.

A ellos se suma Alexander Castro, actual secretario de Cultura y Turismo del Tolima, cuyo nombre aparece como una posible carta de la gobernadora Adriana Matiz para la contienda. Su eventual renuncia al cargo hacia finales de octubre se menciona como un movimiento que podría abrirle espacio en la carrera electoral.

Andrés Zambrano, otro factor en el tablero

Mientras la derecha busca ordenar sus aspiraciones, Andrés Zambrano, actual concejal del Partido Verde, aparece como una figura que podría aprovechar la fragmentación de sus posibles competidores. Su proyección como aspirante introduce otra variable en una disputa en la que los sectores tradicionales todavía están definiendo sus estrategias.

El crecimiento que se le atribuye en el escenario político pone sobre la mesa un asunto central: la competencia no se resolverá únicamente con el número de candidatos que tenga cada sector, sino con su capacidad para construir una propuesta, consolidar apoyos y llegar a acuerdos.

Una derecha dividida podría terminar dispersando sus fuerzas entre varias candidaturas. Sin embargo, una eventual unidad tampoco está garantizada, pues los aspirantes tienen estructuras, respaldos y objetivos propios.

¿Quién cederá para lograr la unidad?

La posibilidad de una consulta para elegir un candidato único aparece como una de las fórmulas para resolver la disputa. El mecanismo permitiría medir fuerzas y establecer una candidatura común, siempre que los participantes acepten las reglas y se comprometan a respaldar el resultado.

Pero esa salida tiene un obstáculo: ¿qué grupo estaría dispuesto a renunciar a su candidato si considera que tiene opciones de competir por cuenta propia? En el caso de Johana Aranda, la decisión también dependería de si logra consolidar su apuesta dentro del Centro Democrático o necesita explorar otra alternativa.

Por ahora, el panorama muestra una derecha con múltiples aspirantes y negociaciones pendientes. La definición de los avales, las posibles alianzas y la disposición de los grupos a ceder serán determinantes para establecer cómo se organizará la competencia por la Alcaldía.

La encrucijada no consiste solamente en escoger un candidato, sino en resolver quién tendrá la capacidad de reunir a los distintos sectores sin que la disputa interna termine fragmentando sus fuerzas. Mientras ese proceso avanza, Andrés Zambrano y los demás posibles aspirantes continúan moviéndose en un tablero político que todavía está lejos de quedar definido.