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IBAGUÉ - COLOMBIA, 27.Noviembre.2021
Velotax
  |   02.Noviembre.2012   |   Por:  

Presidente Juan Manuel Santos: ¿le mintió a Ibagué?

<p>Econoticias hace un balance de la triste historia de los $8.000 millones de la modernizaci&oacute;n de la bocatoma Cay que se perdieron para la vigencia 2012 del presupueso del Gobierno Nacional.</p>

Hace algunos días en en los micrófonos de Econoticias, el controvertido abogado Orlando Arciniegas Lagos aseguró que los 8.000 millones de pesos de la vigencia 2012 prometidos por el Presidente Santos el pasado Julio eran un cuento. En el mismo sentido, tanto el alcalde de Ibagué, Luis H. Rodríguez, como el Gerente del Ibal, Carlos Jose Corral, indicaron que no había una promesa cierta del gobierno nacional sobre estos polémicos 8.000 millones del 2012, y que en consecuencia no se puede perder lo que no se ha tenido. Al respecto, por ejemplo, Corral afirmó que “reclamarle al gobierno nacional recursos sin tener los estudios es una cuestión de suma inocencia”, lo que obviamente genera una vez más cuestionamientos sobre el incumplimiento y tácito desconocimiento del cronograma fijado entre el Ibal y el Gobierno Nacional que hubiera permitido, de haberse cumplido, contar en esta vigencia con los estudios necesarios y en consecuencia con los ya mencionados recursos. Por ello nos seguimos preguntando: ¿Por qué no se cumplió el cronograma?
 
Sin embargo, y al revisar detenidamente las grabaciones obtenidas durante la visita de Santos a Ibagué,http://www.ecosdelcombeima.com/regionales/audio-19488-presidente-juan-manuel-santos-su-visita-a-ibague-entrego-soluciones-el-proble
(minuto 1:11), así como el comunicado de prensa de la Presidencia de la Republica, 
http://wsp.presidencia.gov.co/Prensa/2012/Julio/Paginas/20120723_07.aspx resulta claro que el Presidente Juan Manuel Santos sí se comprometió con dichos recursos. 
 
El mencionado comunicado, por ejemplo, indica que “nosotros hemos venido estudiando diferentes formulas, diferentes alternativas, y hemos acordado lo siguiente: aqui hay soluciones de muy corto plazo, de mediano plazo y de largo plazo”, agregando seguidamente que “la solucion de corto plazo es duplicar la capacidad de la quebrada Cay, que cuesta alrededor de 8 mil millones de pesos, y ya esta autorizado”. 
 
Dicha autorización, según pudo constatar con documentos Ecos del Combeima, suponía que esos ocho mil millones se ejecutarían en la presente vigencia, pero toda suerte de excusas y explicaciones poco convincentes por parte de la Administración local sobre la triste suerte de estos recursos han generado no solo confusión en la opinión publica, sino que han puesto en entredicho el compromiso y la palabra del Presidente de la Republica.
 
 
Igual preocupación ha generado la “botadera de corriente” sobre el tema del agua, pues se siguen hacienda talleres y jornadas pero no se advierte una real intención de materializar esos esfuerzos en soluciones reales. En efecto, además de la jornada convocada por el Concejo Municipal hace algunos meses para que se propusieran alternativas por parte de la ciudadanía, en el mes de enero en las instalaciones del Club Campestre de Ibague el Ibal realizó un taller para identificar alternativas y proyectos, evento que registró Ecos del Combeima en su momento y que contó con la participación, entre otros, de Findeter, el Ministerio de Vivienda, Ambiente y Territorio, la Sociedad Tolimense de Ingenieros, Camacol, la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, la EDAT, así como prestigiosos ingenieros de la región conocedores del tema del agua. En dicha reunión, valga aclarar, se identificaron diversas alternativas que fueron desarrolladas como proyecto y que son las que cuentan con financiación por parte del gobierno nacional, en donde se incluyen la construcción de nuevos tanques de almacenamiento, la culminación del acueducto complementario, la ampliación o construcción de una nueva bocatoma en la quebrada Cay, la disminución de las pérdidas de agua, la construcción de reservorios, entre otros. 
 
Esto lleva a preguntar: ¿si la actual Administración debido a los cambios de naturaleza política registrados en el Ibal ha puesto en riesgo la ejecución de los recursos, estará en capacidad de concretar y gestionar más proyectos y más recursos? No sería mejor materializar los proyectos en desarrollo antes de pensar en nuevos temas? La sabiduría popular tiene una respuesta clara: El que mucho abarca, poco aprieta. Esperemos entonces que los “apretados” por la falta de agua no seamos todos los ibaguereños.