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IBAGUÉ - COLOMBIA, 27.Noviembre.2021
Velotax
  |   20.Octubre.2021   |   Por:  
Carolina Toro

¿Si usted fuera Hurtado les diría “fuera de aquí"?

Carolina Toro
Crédito: 
Ecos del Combeima
Hablar de espacio público es hablar inequidad, de falta de oportunidades, de falta de educación, de pobreza, de exclusión, de sacrificio y de hambre.

Pensar en recuperar el espacio público implica una gestión integral y no el simple hecho de desalojar utilizando a la fuerza pública exigiendo de Berbeo una mayor autoridad. Si bien es cierto que para la ciudadanía en general es molesto, inseguro y hasta poco estético ver la diversidad de vendedores ambulantes en varios sectores de la ciudad como la carrera Tercera, no podemos pretender que de un día para otro se desocupen las calles acudiendo al uso de la fuerza con argumentos sesgados y populistas basados en el bien común o el interés general.

Sabemos que existe una ventaja económica para quien no está formalizado en la medida que no paga impuestos y esto genera desequilibrio frente a los comerciantes que si lo están y que cumplen con el pago de impuestos y con todo lo que la ley demanda en materia laboral, tributaria, ambiental etc., sabemos que una parte, mínima por cierto, del fenómeno de la venta ambulante, está en cabeza de familias enteras u organizaciones que bajo la imagen de pobreza y necesidad, estructuraron toda una “empresa” evasora e informal. Tristemente no es la generalidad y lo digo porque sería mucho más fácil acabar este fenómeno si no estuvieran involucradas personas vulnerables que tienen como premisa sobrevivir. Es natural que algunos reclamen autoridad o expresen falta de gestión porque es una realidad que tenemos varias zonas de la ciudad invadidas,  y exigir una solución no es para nada malo, por el contrario, las voces de los diferentes sectores nutren, aportan y es deber de la administración  informar cómo está resolviendo el problema. 

Hablar de espacio público es hablar inequidad, de falta de oportunidades, de falta de educación, de pobreza, de exclusión, de sacrificio y de hambre. Para la administración sería mucho más taquillero y popular salir a decir que en virtud de un operativo ha desocupado la carrera Tercera de vendedores ambulantes, con lo que se ganaría el reproche de algunas minorías que defienden los derechos humanos, de algún sector de la oposición, como es obvio, de algunos integrantes de otros partidos políticos, sobre todo porque estamos en épocas preelectorales y nada más oportuno que opinar en contra de lo que haga el gobernante de turno pero, obtendría los aplausos de los empresarios que se encuentran formalizados y de la ciudadanía en general que seguramente no manifestaría su agrado por temor al rechazo que pueda provocar avalar un acto de esta naturaleza. 

Estos emprendedores "de a pie", no han sido invisibles para el Estado y, como es un fenómeno que ha venido en crecimiento y que empeoró a causa de la crisis económica desatada por la pandemia, actualmente se está llevando a cabo un robusto programa que pretende lograr la inclusión productiva de los vendedores ambulantes, que dicho sea de paso, en su mayoría son mujeres y por esto hay componente de enfoque de género muy importante y necesario. La Vicepresidencia de la República en conjunto con el BID, lideran el programa de inclusión productiva  para los emprendedores “de a pie" y nuestra administración municipal en cabeza del alcalde Andrés Hurtado, no ha sido indiferente, por el contrario, desde la Secretaría de Desarrollo Económico, la secretaria Carmen Sofía Bonilla, hace parte del desarrollo del plan de trabajo, con el propósito de integrar a todos los actores municipales que harían posible la realidad de incluir al mundo productivo legal y formalizado a todas estas personas que salen a batallar su sustento diario en las inmediaciones del barrio Cádiz, la carrera Tercera, la carrera Quinta, entre otras zonas.

Esta hoja de ruta involucra no solamente el diagnóstico sino la caracterización de todos los individuos que ejercen la actividad  y sus familias, la formación de los mismos, la consecución de capital semilla, el acceso a la financiación, su reubicación, acceso a tecnologías TIC, entre otros pilares a desarrollar. Aquí se requiere una verdadera articulación y sería deseable que todos los involucrados en la ejecución de este programa trabajaran de manera coordinada y no en silos. La responsabilidad del resultado es de todas las secretarías y direcciones que tendrán a cargo alguna parte de esta robusta estrategia, del sector privado que debe hacerse parte generando oportunidades, de las instituciones educativas, gremios y demás organismos nacionales e internacionales y, por supuesto, de la misma población ambulante que debe aprovechar esta oportunidad para lograr estabilidad, inclusión y crecimiento.

Con una estrategia de inclusión productiva, como la que está liderando la Alcaldía, se transforman vidas al sacarlas de la informalidad y de la pobreza, impactando positivamente a muchas familias. La consecuencia directa será la liberación del espacio público que traería una muy buena imagen para nuestra ciudad, mayor seguridad y garantías para ejecutar actividades de comercio en igualdad de condiciones. En Ibagué con una pobreza extrema del 43.2% y una pobreza monetaria extrema del 13,2%, mal haríamos pretendiendo liberar el espacio público a la fuerza sin tener en cuenta las condiciones socioeconómicas precarias en las que viven quienes se desempeñan como vendedores informales o emprendedores “de a pie”.

Estas cifras son producto de la pandemia donde para el caso de la pobreza monetaria extrema se pasó del 3% al 13,2% en cuestión de un año y no por culpa del gobierno o del alcalde. Ya estamos viendo un repunte en la economía, una mejor ubicación a nivel nacional en materia de desempleo, una mejor calificación en el índice de competitividad, una ejecución impecable y cierre de proyectos de infraestructura y un plan muy bien diseñado entre la Alcaldía y la Gobernación para atraer inversión a la ciudad, con lo que se empieza a ver un escenario positivo para hacer negocios, mejorar la confianza, recuperarnos de la crisis y tener una ciudad mejor proyectada. 
 

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