¿De Gaviria a De la Espriella… y de la luz a los apagones?
El país recuerda la crisis de 1992, mientras el nuevo Gobierno deberá enfrentar uno de sus primeros grandes desafíos.
Colombia enfrenta nuevamente un escenario de preocupación por el abastecimiento de energía. La fuerte sequía y el bajo nivel de los embalses aumentan el riesgo de que el país tenga que adoptar medidas para garantizar el servicio.
La advertencia recuerda a la llamada “Hora Gaviria”, una de las medidas que marcó la crisis energética de 1992, cuando los colombianos tuvieron que acostumbrarse a largas horas sin electricidad.
Hoy, más de tres décadas después, ese fantasma vuelve a aparecer como un riesgo ante las condiciones actuales del sistema eléctrico.
Javier Socarrás, líder de Experiencia de Clientes de Celsia, explicó que uno de los principales riesgos es precisamente el abastecimiento.
¿Volverían los apagones?
“Es un gran riesgo que no podamos disfrutar del servicio de energía todo el día”, señaló Socarrás, al recordar lo ocurrido durante la crisis energética de los años 90.
La situación está relacionada con los bajos niveles de los embalses de las hidroeléctricas y con la falta de lluvias suficientes para recuperar sus reservas.
Aunque actualmente no existe un racionamiento anunciado, las condiciones climáticas mantienen la preocupación sobre la capacidad del sistema para garantizar el suministro si la situación continúa.
El otro golpe sería al bolsillo
El problema no terminaría en los posibles cortes. La generación de energía también podría encarecerse durante periodos de sequía, aumentando la presión sobre las tarifas y, por consiguiente, sobre las facturas de los hogares.
“Hay dos consecuencias muy grandes y son latentes: la primera es un riesgo de abastecimiento, un racionamiento; y la segunda la vamos a ver reflejada en nuestros bolsillos”, explicó Socarrás.
Por ahora, el llamado es a reducir el consumo de energía y hacer un uso responsable del agua, mientras el país espera que las condiciones climáticas permitan recuperar los niveles de los embalses.
La pregunta que vuelve a rondar en Colombia es inevitable: ¿está el país ante el riesgo de volver a vivir una nueva “Hora Gaviria”?