Golpes y quemaduras tienen a bebé debatiéndose entre la vida y la muerte en la UCI del HFLLA
Un dramático caso que involucra a un niño de apenas 22 meses mantiene en alerta a una familia y genera preocupación en el Tolima. El pequeño Ian permanece hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Federico Lleras Acosta, en Ibagué, luego de ingresar con quemaduras y múltiples golpes que, según la denuncia de su abuela, habrían sido provocados mientras se encontraba bajo el cuidado de su madre y la pareja sentimental de esta.
El menor fue trasladado al centro asistencial el pasado 28 de octubre desde el municipio de Rovira. De acuerdo con el testimonio de su abuela, Yamile, el niño llegó en condiciones delicadas y tuvo que permanecer en cuidados intensivos, incluso con asistencia de ventilación mecánica. Su diagnóstico continúa siendo reservado.
La mujer relató que durante los primeros días apenas podía verlo durante breves periodos. Sin embargo, en una de sus visitas más recientes encontró una pequeña señal que le devolvió algo de esperanza: el bebé había abierto los ojos y comenzaba a realizar algunos movimientos, aunque su condición seguía siendo delicada.
Según su descripción, Ian presentaba hematomas en la zona de las costillas y quemaduras en diferentes partes del cuerpo. Las lesiones despertaron interrogantes sobre lo que habría ocurrido durante las semanas anteriores a su hospitalización.
La abuela señaló que los hechos que hoy son materia de preocupación habrían ocurrido después del 3 de septiembre, cuando la madre del pequeño quedó a cargo de él tras separarse del padre. Según su versión, el niño permanecía viviendo con su progenitora y la nueva pareja sentimental de esta.
Entre los episodios que relató, mencionó que presuntamente el menor habría permanecido varios minutos dentro de un tanque de agua antes de ser auxiliado. La familia también asegura que no ha recibido una explicación clara sobre el origen de las quemaduras y demás lesiones que llevaron al pequeño al hospital.
Pero una de las denuncias más delicadas de Yamile está relacionada con las advertencias que, según afirma, había presentado ante las autoridades de Rovira semanas antes de la emergencia. La mujer aseguró que el 6 de octubre acudió a la Comisaría de Familia y entregó fotografías y audios para alertar sobre posibles situaciones de maltrato contra su nieto.
En esa oportunidad, asegura que solicitó que se hiciera seguimiento al caso e incluso pidió que le entregaran la custodia del niño o que fuera puesto bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Sin embargo, sostiene que no recibió una respuesta oportuna y que solamente volvió a ser contactada el 30 de octubre, cuando el pequeño ya estaba hospitalizado en Ibagué.
La abuela también manifestó que anteriormente había presenciado situaciones en las que, según su relato, la madre habría tratado de manera violenta al niño. Incluso aseguró que desde el nacimiento de Ian había solicitado hacerse cargo de él, pero sus peticiones no habrían prosperado.
Ahora, mientras el pequeño permanece bajo atención médica especializada, Yamile pide que se investigue lo sucedido y se establezcan las posibles responsabilidades tanto de quienes habrían ocasionado las lesiones como de los funcionarios que, según su denuncia, conocían las alertas previas.
La mujer también expresó su inconformidad por las condiciones en las que ha podido visitar a su nieto y aseguró que en una de sus visitas tuvo que ingresar acompañada por personal de seguridad. En medio de su angustia, insiste en que su único propósito es conocer la evolución médica del niño y lograr que se haga justicia.
El caso requiere una investigación rigurosa para esclarecer cómo se produjeron las lesiones, quiénes estarían involucrados y si existieron fallas en las actuaciones de las entidades encargadas de proteger los derechos del menor. Por ahora, no se conoce una conclusión oficial sobre las circunstancias del presunto maltrato ni sobre las responsabilidades individuales.
Mientras tanto, la familia permanece pendiente de la evolución de Ian, cuya corta edad y delicado estado de salud han convertido esta denuncia en un llamado urgente para que las autoridades competentes esclarezcan lo ocurrido y garanticen su protección.