Joven de 13 años apareció muerta casi seis meses después de ser secuestrada por disidencias de las Farc
Casi seis meses después de su desaparición en el Catatumbo, la familia de Mónica Lizeth Beltrán, una niña de 13 años, confirmó que la menor fue asesinada luego de haber sido raptada por hombres armados que, según la información conocida por sus allegados, pertenecerían a estructuras del Frente 33 de las disidencias de las Farc.
La menor fue sacada de su vivienda durante la noche del 2 de abril de 2026. Desde entonces, sus familiares permanecieron sin información clara sobre su paradero. El único contacto que tuvieron con ella ocurrió durante una videollamada de aproximadamente tres minutos, en la que Mónica alcanzó a decirle a su padre, Ramón Darío Beltrán, que se encontraba bien.
La confirmación de su muerte llegó el domingo 20 de septiembre. Según relató su padre, recibió una primera llamada telefónica anónima alrededor de las 5:10 de la tarde y posteriormente una segunda comunicación en la que le confirmaron que la menor había sido asesinada.
Mónica cursaba séptimo grado y era la quinta de siete hermanos. Sus familiares la recuerdan como una estudiante tranquila y cercana a sus compañeros, cuya desaparición generó durante meses incertidumbre y angustia entre sus seres queridos.
Tras conocerse el desenlace del caso, organizaciones de víctimas rechazaron lo ocurrido y volvieron a llamar la atención sobre el riesgo de reclutamiento y utilización de menores de edad por parte de grupos armados ilegales. La familia, además de enfrentar el impacto de la pérdida, atraviesa ahora dificultades económicas para darle sepultura a la menor.
El cuerpo de Mónica permanece en una funeraria mientras sus familiares buscan apoyo para cubrir los gastos de las honras fúnebres. Entre tanto, esperan que las autoridades esclarezcan las circunstancias en las que ocurrió su muerte y establezcan responsabilidades por el crimen.