Encontraron maquinaria y una millonaria fuente de oro que estaría financiando a un grupo armado en Coyaima
Un operativo del Ejército en zona rural de Coyaima terminó golpeando una actividad de explotación ilícita de oro que, según las autoridades militares, estaría sirviendo como una de las fuentes de financiación de un grupo armado residual.
La intervención se realizó en la vereda Guaipa, hasta donde llegaron tropas del Batallón de Infantería N.° 18 Coronel Jaime Rooke, adscrito a la Sexta Brigada, luego de labores de inteligencia que permitieron ubicar las zonas donde presuntamente se desarrollaba la actividad minera.
En el lugar fueron intervenidas dos unidades de producción minera, conocidas como UPM, donde las tropas encontraron maquinaria utilizada para este tipo de explotación. Entre los elementos estaban una excavadora, un motor Cummins y una clasificadora metálica.
De acuerdo con el reporte del Ejército, la operación generó una afectación económica estimada en $467 millones, correspondiente al material y los equipos que fueron inhabilitados durante el procedimiento.
Pero el impacto calculado por las autoridades sería todavía mayor. Según la estimación militar, la actividad intervenida habría permitido una extracción mensual cercana a 3.300 gramos de oro, lo que representaría una afectación adicional de $1.478.076.864 a las finanzas de esta economía ilícita.
El Ejército señaló que estos recursos estarían relacionados con la financiación del GAO-r Comisión Gerónimo Galeano, del Bloque Central Comandante Isaías Pardo, por lo que el operativo tendría como uno de sus objetivos cortar las fuentes económicas de esta estructura.
Además del componente financiero, la operación puso nuevamente sobre la mesa el impacto ambiental de la minería ilegal. Según las autoridades, estas actividades estarían provocando remoción indiscriminada del subsuelo, deterioro del ecosistema y contaminación de fuentes hídricas en sectores de la vereda Guaipa.
La Sexta Brigada indicó que continuará realizando operaciones contra la explotación ilícita de yacimientos mineros en el Tolima, con el propósito de afectar las economías que, según las autoridades, estarían relacionadas con grupos armados y, al mismo tiempo, contribuir a la protección de los recursos naturales del departamento.