¿Ibagué necesita un empresario como alcalde? Esto dijo Juan Pablo Rodríguez
Juan Pablo Rodríguez, empresario arrocero, presidente del Club Campestre de Ibagué y precandidato a la Alcaldía de la capital tolimense, planteó la necesidad de incorporar una visión empresarial a la administración municipal, al considerar que la ciudad arrastra dificultades en materia de desarrollo económico, infraestructura y prestación de servicios públicos.
El aspirante señaló durante el Ping Pong Político de Ecos del Combeima que Ibagué ha perdido importantes empresas que en el pasado generaban empleo y dinamizaban la economía local. Recordó casos como Fatextol, Fibratolima, Transejes y otras compañías que dejaron de operar en la ciudad, y cuestionó las condiciones que, según dijo, dificultan la llegada de nuevos inversionistas.
“Nosotros nos jactamos de ser el eje central del país, de que estamos muy bien ubicados. Nos expresan claramente que los servicios públicos fallan mucho en nuestra ciudad y que no ha habido una exoneración alta de impuestos”, afirmó Rodríguez, quien consideró necesario revisar los incentivos tributarios, particularmente en materia de industria y comercio, para atraer empresas.
El precandidato también cuestionó el desarrollo turístico de Ibagué y sostuvo que la ciudad no ha consolidado proyectos capaces de atraer visitantes e inversión a gran escala. En ese sentido, recordó la gestión del exalcalde Francisco José Peñalosa Castro, a quien destacó por su capacidad para buscar recursos ante el Gobierno Nacional y gestionar iniciativas para transformar la capital tolimense.
Rodríguez insistió en que la administración municipal debe concentrarse en resolver las necesidades de la ciudad y evitar que las decisiones estén condicionadas por los intereses electorales de quienes gobiernan. A su juicio, uno de los problemas de la gestión pública es que algunos mandatarios priorizan la construcción de sus proyectos políticos a futuro, en lugar de enfocarse en el desarrollo del territorio.
“Cuando uno empieza a gobernar pensando cuál va a ser su futuro político, ese es el primer error”, manifestó. También planteó la necesidad de revisar el gasto de funcionamiento de la Alcaldía y los compromisos burocráticos que, según su cuestionamiento, pueden terminar afectando los recursos destinados a la inversión.
Como alternativa, propuso fortalecer la articulación entre el Gobierno municipal, los empresarios, la academia, los medios de comunicación y la clase política para hacer seguimiento periódico a los proyectos estratégicos. Para ilustrar su propuesta, mencionó el modelo de seguimiento a la gestión de ciudad conocido como ¿Cómo Vamos?, que promueve la evaluación de indicadores y el análisis de los avances en asuntos de interés público.
El empresario defendió su experiencia en el sector privado y en organizaciones gremiales como parte de su trayectoria para aspirar al cargo. Mencionó su participación en Fedearroz, su intervención en asuntos relacionados con la tasa por utilización de agua y su trabajo al frente de un distrito de riego, además de los procesos de modernización que adelanta en el Club Campestre de Ibagué.
Finalmente, expuso las dificultades que, según afirmó, enfrenta el sector empresarial por la falta de continuidad en el suministro de agua. Como ejemplo, aseguró que el Club Campestre llevaba un mes comprando agua mediante carrotanques debido a problemas de abastecimiento. Para Rodríguez, esta situación evidencia la necesidad de fortalecer el sistema de acueducto, pues la confiabilidad de los servicios públicos es un factor determinante para que nuevos negocios e inversiones lleguen a Ibagué.