Posiciones encontradas por suspensión de prohibición de porte de armas
El presidente Abelardo de la Espriella suspendió tal y como lo prometió en campaña, la prohibición del porte de armas por parte de la ciudadanía, lo que causó diversas reacciones por parte de las fuerzas políticas.
La exsenadora María Fernanda Cabal, elogió la medida y dijo que “Ahora los colombianos podrán volver a defender sus vidas y sus familias. Los países más seguros del mundo permiten el porte legal de armas. Colombia desarmó al ciudadano y dejó al criminal con ventaja. ¡El criminal no puede valer más que el ciudadano de bien!”
El representante a la Cámara, Mauricio Toro, dijo que una medida de este tipo lleva a un aumento de homicidios y de actos delincuenciales, y que sería importante que el Gobierno reversara la norma.
Para el representante a la Cámara, Jaime Arizabaleta levantar la prohibición del porte de armas “es una gran noticia para el país, dijo que según la cifras, el 90 % de los delirios se comete con armas ilegales y no hay mejor manera de detener a un hombre malo armado que un hombre bueno armado”.
El representante a la Cámara, José Durgues Espinosa, en carta enviada al presidente De la Espriella señaló que , “la derogatoria del Decreto 1482 de 2025 no implica una liberalización indiscriminada del porte de armas, sino el restablecimiento del régimen ordinario previsto en el Decreto Ley 2535 de 1993, bajo el cual el porte constituye una autorización excepcional, sometida al estricto control de las autoridades militares competentes”.
Agregó que “resulta evidente que quienes ejercen actividades criminales, pertenecen a organizaciones armadas ilegales o participan en economías ilícitas “obtienen armas de fuego al margen de la legalidad, sin depender de salvoconductos otorgados por el Estado”.
Según el senador Kevin Gómez “Ningún país del mundo bajó sus homicidios o mejoró su seguridad repartiendo pistolas. Ya Bolsonaro le vendió a Brasil la misma farsa de la flexibilización en el porte de armas para “ciudadanos de bien” y los resultados concretos fueron el fortalecimiento de grupos paramilitares que terminaban con las armas legales, un aumento del 76% en las masacres relacionadas con conflictos por la tierra y un aumento del 17,2% en los feminicidios y muertes evitables. Un proyecto político serio no da alicientes para que la gente se mate. Solicito de manera urgente a la Presidencia del Senado conformar la Comisión de Derechos Humanos para frenar este peligroso retroceso autoritario.
Ferney Silva, también senador, sostuvo que la seguridad no se construye multiplicando la capacidad de fuego de los ciudadanos. “El Gobierno de Abelardo De La Espriella acaba de levantar la suspensión general del porte de armas. Una decisión que trasciende el alcance de un decreto: supone una determinada concepción de cómo debe responder una sociedad frente a la violencia. En un país donde las armas de fuego están asociadas al 76,5 % de los homicidios, la pregunta resulta inevitable: ¿más armas significan realmente más seguridad?”