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El sur del Tolima perdió cerca de 1.800 soldados de una fuerza élite tras decisión del Gobierno Petro

Ahora, tras nuevos hechos terroristas en el Tolima, se pide fortalecer nuevamente el dispositivo militar en el sur del departamento.
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Fudra
4 Nov 2026 - 6:52 COT por Ecos del Combeima

El traslado de una de las unidades élite del Ejército Nacional que tenía presencia en el sur del Tolima volvió al centro de la discusión sobre seguridad en esta región. Se trata de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA) 5, una estructura militar que salió del departamento a finales de 2025 por disposición del Gobierno del presidente Gustavo Petro, con el propósito de reforzar las operaciones contra los grupos armados ilegales en el Cauca.

La decisión hoy genera cuestionamientos y rechazo entre sectores que consideran necesario recuperar esa capacidad militar en el sur del Tolima, especialmente ante los recientes atentados y hechos de violencia que nuevamente han afectado a municipios como Planadas.

¿Por qué se retiró una fuerza especializada que tenía entre sus áreas de operación esta zona del departamento?

La FUDRA 5 había sido asignada a la Quinta División del Ejército durante la reorganización de las unidades militares realizada en 2025. Su comando principal estaba ubicado en Chaparral y dos de sus batallones tenían como área de operaciones los municipios de Ataco y Planadas.

Esta fuerza estaba integrada por cuatro batallones: tres Batallones de Despliegue Rápido y uno de Reconocimiento, con aproximadamente 1.800 soldados. Su principal característica era la capacidad de movilizarse rápidamente hacia territorios afectados por estructuras criminales y desarrollar operaciones militares para enfrentar amenazas contra la seguridad.

Sin embargo, a finales de 2025, el Gobierno Nacional dispuso el traslado de la FUDRA 5 hacia el departamento del Cauca, ante la necesidad de reforzar las operaciones militares en esa región. La decisión implicó la movilización de los batallones que tenían presencia en Tolima y Huila, dejando al sur del departamento sin esta unidad especializada.

El movimiento militar no fue un hecho aislado dentro de la reorganización de las tropas. Uno de los batallones ya había sido enviado previamente hacia el Huila para contener a las estructuras de las disidencias de las FARC que operan en los límites entre ambos departamentos. Finalmente, la totalidad de la FUDRA 5 fue concentrada en el Cauca.

 

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Homicidio

 

Ahora, con los nuevos atentados y las acciones violentas atribuidas a grupos armados ilegales en el sur del Tolima, la salida de esta unidad vuelve a generar debate. Para quienes reclaman su retorno, la región necesita recuperar una capacidad operacional que consideran importante para enfrentar las estructuras que delinquen en esta zona.

La discusión también ha puesto sobre la mesa si la presencia de la FUDRA habría podido evitar los recientes ataques. Sobre ese punto, la explicación militar es que no se puede garantizar que una unidad de estas características hubiera impedido un atentado terrorista, pues los grupos armados han desarrollado diferentes capacidades para ejecutar acciones que afectan a la población civil.

Entretanto, el Ejército ha informado que actualmente se están desplegando otras unidades en Planadas, las cuales permanecerán desarrollando operaciones militares con capacidades, preparación e inteligencia para enfrentar a las organizaciones ilegales. Sin embargo, este dispositivo no ha cerrado la discusión sobre la necesidad de recuperar una presencia permanente de tropas especializadas en el sur del departamento.

De hecho, la solicitud de la gobernadora del Tolima apunta al regreso de la FUDRA, aunque la necesidad planteada también contempla que, como mínimo, un batallón permanezca dispuesto en esta zona para contrarrestar las amenazas contra la seguridad.

Así, el traslado ordenado a finales de 2025 para reforzar las operaciones en el Cauca vuelve a ser objeto de cuestionamientos en el Tolima. Mientras las autoridades buscan responder a la situación de orden público y mantener el despliegue de tropas, los recientes hechos violentos han reabierto el debate sobre las decisiones de distribución militar y la capacidad de respuesta que requiere el sur del departamento.