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La calle 103 arranca obras y promete cambiar la movilidad de Ibagué

La intervención tendrá una inversión cercana a los $45.000 millones, alcanzará unos 1.500 metros y contempla un nuevo puente sobre la quebrada La Virgen
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Ecos del Combeima
9 Sep 2026 - 8:35 COT por Tatty Umaña

La esperada intervención de la calle 103 de Ibagué comienza a tomar forma. Después de varios meses de ajustes técnicos a los estudios y diseños, la obra entra en su etapa de ejecución con una inversión que, según lo explicado por los representantes de Asfaltemos del Tolima, ronda los $45.000 millones, una cifra que convierte este proyecto en una de las apuestas viales más importantes para descongestionar sectores del norte y conectar distintos puntos de la ciudad con mayor fluidez.

La obra tendrá una longitud aproximada de entre 1.460 y 1.500 metros y tendrá incidencia directa en alrededor de diez barrios, además de sectores industriales y arroceros. El proyecto también contempla la construcción de un puente metálico sobre la quebrada La Virgen, infraestructura que tuvo modificaciones luego de nuevos estudios relacionados con las condiciones sísmicas de la zona.

 

Los diseños tuvieron que actualizarse antes de comenzar

Uno de los aspectos que explica el retraso en el inicio de los trabajos está relacionado con la actualización de los estudios y diseños elaborados inicialmente por Findeter. De acuerdo con los ingenieros César Méndez e Ignacio Cardona, los documentos tenían como referencia estudios realizados en 2018, por lo que fue necesario revisar nuevamente las condiciones actuales de movilidad, infraestructura y comportamiento del terreno.

El cambio no fue menor. Según explicaron, las condiciones de tráfico que existían cuando se realizaron los estudios originales son diferentes a las actuales, especialmente por la presión que soporta la avenida Pedro Tafur. Por esta razón, el proyecto fue revisado para que la calle 103 pueda convertirse en una alternativa que ayude a distribuir el flujo vehicular y reduzca parte de esa carga.

Uno de los puntos que generó especial atención fue el componente sísmico. Los nuevos estudios realizados para el proyecto identificaron la necesidad de considerar de manera específica la cercanía de la falla de Ibagué, especialmente por la construcción del puente sobre la quebrada La Virgen.

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El puente cambió para responder al riesgo sísmico

La revisión técnica llevó a modificar la cimentación inicialmente contemplada para el puente. Según los ingenieros, los estudios locales determinaron que ante un sismo con características asociadas a la falla de Ibagué podrían presentarse movimientos importantes, estimados por ellos entre 30 y 40 centímetros.

Ante este escenario, se modificó el sistema de cimentación. El diseño inicial contemplaba 16 pilotes de 1,20 metros de diámetro distribuidos en cuatro dados. La alternativa actual contempla cuatro dados con pilotes de mayor diámetro, de 1,50 metros, y con profundidades que pueden alcanzar los 22 metros, dependiendo del costado.

También se incorporarán aisladores sísmicos, elementos destinados a permitir que la estructura tenga una respuesta más segura ante movimientos del terreno.

Estos ajustes hacen parte de las razones expuestas para explicar el incremento presupuestal del proyecto. De acuerdo con lo señalado durante la entrevista, cerca de $3.000 millones de la adición estarían relacionados con las modificaciones necesarias para el puente y su sistema de protección sísmica, mientras el resto corresponde a cambios y ampliaciones en otros componentes de la obra.

La vía tendrá más capacidad en uno de sus sectores

Otro cambio importante estará en el perfil vial. El diseño inicial contemplaba una vía de dos carriles con un ancho total de 7,50 metros. Ahora, en el sector conocido como La Rosera, entre la glorieta y el pontón de Minarco, se proyecta una calzada de 10 metros con tres carriles.

La idea es que dos carriles funcionen normalmente en sentidos opuestos y que el carril central pueda ser utilizado de acuerdo con las necesidades de movilidad y las horas de mayor congestión.

Esto no significa que todo el proyecto vaya a convertirse en una doble calzada. La intervención corresponde a una de las calzadas contempladas dentro de una proyección vial de mayor amplitud. En el sector denominado Tamalera, entre Minarco y Conveyma, existe actualmente una vía de aproximadamente 400 metros que será objeto de mejoramiento y renovación de redes.

Además, el proyecto contempla sus conexiones hacia la zona de las arroceras y el sector de la doble calzada del aeropuerto Perales.

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Diez barrios sentirán directamente la intervención

La obra tendrá impacto en sectores como Tolima Grande, Jardín, Nuevo Conveyma, La Esmeralda y Minarco, además de las zonas donde se ubican las arroceras y el lote municipal conocido como La Pista.

Para quienes viven y trabajan en estos sectores, la expectativa está relacionada no solamente con tener una vía nueva, sino con contar con mejores tiempos de desplazamiento, mayor conectividad y una infraestructura capaz de responder al crecimiento que ha tenido esta zona de Ibagué.

También será necesario convivir durante varios meses con cierres, maquinaria pesada, cambios en la circulación y posibles afectaciones temporales. Por eso será clave que la información sobre los avances y las modificaciones de tránsito llegue oportunamente a los residentes y conductores.

La obra tendrá diez meses de ejecución

Los trabajos preliminares ya comenzaron, con actividades relacionadas con accesos, cerramiento y adecuación de los terrenos. La ejecución formal de los diferentes frentes está prevista para avanzar de manera simultánea, incluyendo la cimentación del puente y la intervención vial desde la glorieta hacia Minarco.

El plazo proyectado es de diez meses, de acuerdo con lo explicado por los responsables de la obra. El propósito es que durante ese periodo se desarrollen los diferentes componentes sin perder de vista las condiciones técnicas que llevaron precisamente a modificar los diseños iniciales.

La intervención también representa una oportunidad de empleo para la ciudad. Asfaltemos señaló que espera vincular a más de 100 personas de manera directa, incluyendo población local y personas cabeza de hogar, además de los empleos indirectos que generarán las empresas y proveedores vinculados al proyecto.

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La ciudadanía podrá hacer seguimiento a la obra

Uno de los puntos que puede resultar determinante durante la ejecución será la relación con las comunidades. Los representantes de Asfaltemos anunciaron que en el proyecto funcionará un Servicio de Atención al Usuario, destinado a recibir inquietudes, sugerencias y quejas relacionadas con los trabajos.

La calle 103 no es solamente una obra de concreto, asfalto y estructuras metálicas. Para los habitantes de los sectores intervenidos representa una posibilidad de mejorar la movilidad cotidiana y, al mismo tiempo, una intervención que durante diez meses pondrá a prueba la capacidad de la ciudad para ejecutar infraestructura de gran escala sin perder de vista a quienes viven alrededor.

Ahora el reto pasa de los planos a la realidad. Ibagué tendrá que esperar cerca de diez meses para comprobar si esta inversión logra convertirse en la conexión vial que durante años ha esperado una zona que sigue creciendo y demandando mejores alternativas de movilidad.

La 103 en cifras

La megaobra de la calle 103 contempla una inversión cercana a los $45.000 millones, tendrá una longitud aproximada de 1.460 a 1.500 metros y una ejecución estimada de 10 meses. El proyecto tendrá incidencia directa en alrededor de 10 barrios y sectores, contempla un puente metálico sobre la quebrada La Virgen de 85 metros, más de 100 empleos directos y una calzada de hasta tres carriles en el sector de La Rosera. Además, los nuevos estudios llevaron a modificar la cimentación del puente, que contará con pilotes de 1,50 metros de diámetro y profundidades de hasta 22 metros, junto con aisladores sísmicos.