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Agresiones a la orden del día: ¿intolerancia en Ibagué contra el control y la vigilancia?

Tres agentes de tránsito fueron agredidos en menos de 24 horas. Dos presuntos responsables fueron capturados y ahora la discusión va más allá de las sanciones: ¿hasta dónde está llegando la intolerancia en las calles de Ibagué?
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Agente de Tránsito
6 Sep 2026 - 18:26 COT por Tatty Umaña

Ibagué atraviesa una preocupante escena de intolerancia en sus vías. En menos de 24 horas, tres agentes de tránsito fueron víctimas de agresiones físicas mientras cumplían labores de regulación, control y vigilancia en distintos puntos de la ciudad. Dos de los presuntos responsables fueron capturados por la Policía y quedaron a disposición de las autoridades competentes, el primer caso ocurrió durante el viernes, cuando una agente de tránsito fue agredida mientras desarrollaba su trabajo. La funcionaria presentó la respectiva denuncia y ahora serán las autoridades las encargadas de establecer responsabilidades y avanzar en el proceso correspondiente.

Horas después, durante la noche, la situación se trasladó a las inmediaciones del Terminal de Transporte de Ibagué. Allí otro agente fue atacado y la intervención de la Policía terminó con la captura del presunto agresor, el tercer episodio ocurrió durante la mañana del sábado, sobre la calle 103, donde un actor vial habría agredido a un agente que se encontraba realizando labores de regulación. El presunto responsable también fue capturado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación.

 
 

Una discusión que va más allá de una multa

Los hechos vuelven a poner sobre la mesa una problemática que no debería normalizarse: la dificultad de algunos ciudadanos para aceptar un procedimiento de control sin convertir el desacuerdo en una confrontación física, un comparendo, una regulación de tráfico o una instrucción de un agente pueden generar molestia, especialmente cuando afectan el bolsillo o los tiempos de desplazamiento de un conductor. Sin embargo, ninguna inconformidad convierte la violencia en una respuesta válida.

Para la ciudadanía también resulta importante que los procedimientos de tránsito sean claros, respetuosos y ajustados a las normas, porque la autoridad en las calles no puede entenderse únicamente como capacidad para sancionar, sino como una herramienta para ordenar la movilidad y reducir los riesgos que diariamente enfrentan conductores, motociclistas, ciclistas y peatones, por eso, el debate no debería quedarse solamente en las capturas. También plantea la necesidad de revisar cómo se construye una relación menos conflictiva entre los agentes y los ciudadanos, particularmente en una ciudad donde las discusiones por movilidad forman parte de la cotidianidad.

El problema termina afectando a todos

Cuando un agente es agredido mientras regula una vía, no solamente está en riesgo el funcionario. También puede quedar comprometida la movilidad del sector y, en determinadas circunstancias, la seguridad de quienes transitan por allí.

El secretario de Movilidad rechazó las agresiones y recordó que los agentes tienen entre sus responsabilidades regular el tránsito y hacer cumplir las normas. A su vez, el secretario de Gobierno, John Jairo Rojas, señaló que no se permitirán ataques contra servidores públicos mientras cumplen sus funciones y anunció que los casos serán llevados ante las autoridades judiciales, pero para los ciudadanos el mensaje también debe ir en otra dirección: las normas de tránsito pueden discutirse, controvertirse y reclamarse por las vías legales, sin convertir una diferencia en una pelea.

Ibagué necesita recuperar algo tan básico como el respeto en las calles. Cumplir una norma no debería provocar una agresión y ejercer una función de control tampoco debería significar exponerse a ser atacado, la movilidad se construye entre todos. Y si la intolerancia comienza a imponerse sobre el diálogo, quienes terminan pagando las consecuencias no son solamente los agentes de tránsito, sino todos los ciudadanos que necesitan llegar seguros a sus casas.