Emergencia por alcantarillado en La Gaviota completa ocho meses: aguas se desbordan dentro de una vivienda
Una grave problemática sanitaria estaría afectando a varias familias del barrio La Gaviota, en Ibagué, donde el colapso de una conexión del sistema de alcantarillado mantiene en condiciones difíciles a los habitantes de varias viviendas desde hace aproximadamente ocho meses.
La denuncia fue realizada por Narciso Páez, quien explicó que la situación se presenta en la calle 11, entre las carreras Primera y Segunda, donde una estructura de conexión a un colector habría colapsado, provocando que las aguas se acumulen y se desborden al interior de una vivienda.
Según explicó, el colector se extiende desde la calle 21 hasta el punto afectado. El problema estaría en la conexión entre la tubería principal y un pozo ubicado dentro del inmueble, que habría dejado de funcionar adecuadamente.
“Dentro de esa casa hay un pozo y ese pozo colapsó totalmente. El agua llega hasta ahí, se rebosa y sale por toda la casa; se volvió un río esa vivienda”, manifestó Páez.
El líder señaló que la emergencia no afecta únicamente a la propietaria del inmueble, sino también a otras cinco viviendas, cuatro ubicadas detrás de la casa y una contigua, cuyos habitantes estarían enfrentando las consecuencias de esta situación.
Gestiones ante la Alcaldía y Gestión del Riesgo
Páez indicó que, desde que la Junta de Acción Comunal conoció el caso, comenzó a gestionar una respuesta institucional. Entre las actuaciones mencionó la visita de funcionarios de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo y de la Dirección de Saneamiento Básico, quienes, según su versión, inspeccionaron el lugar y plantearon una alternativa para intervenir la tubería.
De acuerdo con el denunciante, la propuesta consistía en que la Administración municipal aportara los materiales necesarios, mientras la comunidad asumía la mano de obra. Sin embargo, aseguró que no ha sido posible concretar el acuerdo para ejecutar los trabajos.
“Ellos aportan la tubería porque la gestión es compartida y la gente hace el trabajo. Pero no ha podido ser posible ponernos de acuerdo en eso”, explicó.
El líder comunal insistió en que la Junta de Acción Comunal ha realizado gestiones desde abril y ha mantenido conversaciones con funcionarios para buscar una solución. Por eso, pidió que se tenga en cuenta el trabajo adelantado por la comunidad y que se concreten los compromisos adquiridos.
La discusión por la responsabilidad de la intervención
Uno de los principales obstáculos, según Páez, ha sido establecer quién debe asumir directamente la reparación del sistema. En su relato, señaló que el IBAL habría manifestado que no tiene injerencia directa en este caso, mientras que la Junta del Acueducto del barrio La Gaviota habría indicado que cobra por el suministro de agua, pero no por el servicio de alcantarillado.
Esta situación ha dificultado, según el denunciante, la definición de una intervención que permita solucionar el problema de fondo.
Páez aclaró que la Junta de Acción Comunal no administra el sistema de alcantarillado, sino que actúa como gestora ante las entidades responsables y acompaña las solicitudes de los residentes.
También aseguró que la alcaldesa Johana Aranda conoce la situación y que ya se habría comprometido a buscar una solución. Según indicó, ingenieros realizaron una visita técnica y revisaron las condiciones del colector, mientras que la Secretaría de Infraestructura también estaría involucrándose en el caso.
No obstante, el líder comunal pidió que los compromisos se traduzcan en una intervención concreta y que los trabajos se ejecuten lo antes posible, teniendo en cuenta el tiempo que llevan afectadas las familias.
Una tutela en medio del conflicto
La problemática también llegó al ámbito judicial. Según Páez, la propietaria de la vivienda afectada presentó una acción de tutela en la que fueron vinculados la Junta de Acción Comunal, la Junta del Acueducto de La Gaviota, Gestión del Riesgo y el IBAL.
El líder manifestó reparos frente a esta actuación, pues considera que la comunidad ya venía adelantando gestiones con la Administración municipal y que es necesario definir con claridad cuáles entidades tienen competencia directa para solucionar el problema.
“Lo que necesitamos es que le den una solución a la señora”, afirmó, al insistir en que la prioridad debe ser superar la emergencia que afecta a las familias.
Páez también rechazó que, según su percepción, el caso se utilice con fines políticos y defendió las gestiones adelantadas por la Junta de Acción Comunal. A su juicio, las conversaciones con la Alcaldía han permitido avanzar en la búsqueda de una respuesta, aunque todavía no se ha materializado la reparación.
Familias esperan una solución definitiva
Mientras se define quién ejecutará los trabajos y en qué fecha comenzarán, los residentes afectados continúan a la espera de una intervención que permita recuperar las condiciones de habitabilidad de sus viviendas.
La principal petición es que se repare la conexión colapsada y se evite que las aguas sigan desbordándose dentro del inmueble y afectando a las casas vecinas.
Páez reiteró que la Administración municipal ya conoce el caso y que espera que se cumpla el compromiso de intervenir el colector. Aunque defendió la atención recibida por parte de los funcionarios, insistió en que el tiempo transcurrido hace urgente una respuesta.
La comunidad de La Gaviota espera que las entidades involucradas definan las responsabilidades y establezcan una fecha para ejecutar las obras, de manera que las familias puedan dejar atrás una situación que, según la denuncia, lleva meses afectando su vida cotidiana.