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Plaza de Bolívar mejora de noche, pero pierde su encanto de día

La iluminación mejoró, pero el corazón histórico de Ibagué todavía espera acciones para recuperar sus zonas verdes, controlar las ventas informales y garantizar un espacio digno para propios y visitantes.
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Plaza de Bolivar
8 Sep 2026 - 23:41 COT por Tatty Umaña

La Plaza de Bolívar es mucho más que un parque en el centro de Ibagué. Allí comenzó buena parte de la historia urbana de la ciudad y durante siglos este espacio ha sido escenario de mercados, ferias, reuniones, celebraciones y encuentros ciudadanos. Sin embargo, quienes hoy recorren el lugar encuentran una realidad que contrasta con ese valor histórico.

Un domingo cualquiera, la cantidad de vendedores puede terminar siendo mayor que la de visitantes. Entre semana la situación tampoco cambia demasiado. Un Jeep acondicionado para vender café ya no permanece únicamente sobre la calzada: también ocupa parte de la estructura del parque y dispone sillas para sus clientes. A esto se suman puestos de chorizos, mazorcas y otras ventas que van ganando espacio en un lugar que debería conservar su vocación de encuentro y patrimonio.

El panorama se hace más evidente en las zonas verdes. Las piletas permanecen sin agua y buena parte de los prados luce completamente café, golpeada por el intenso verano y también por el tránsito permanente de personas que atraviesan los jardines mientras pasean a sus perros.

 

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plaza de bolivar

La iluminación cambió el panorama

Uno de los problemas que más preocupaba a los ciudadanos era la oscuridad durante la noche. La situación no solo afectaba la percepción del espacio, sino que generaba condiciones aprovechadas por delincuentes.

A comienzos de septiembre, INFIBAGUÉ terminó el cambio de las luminarias y puso en funcionamiento más de 40 nuevas unidades, una intervención que, según explicó su gerente, Edilberto Pava, buscó cambiar completamente la arquitectura del sistema debido a los constantes robos del material.

“Hemos sufrido más de cinco hurtos del material”, señaló Pava, quien explicó que se optó por modificar el diseño de las luminarias y el sistema de alambrado, el funcionario aseguró que con la intervención se eliminaron los puntos oscuros y las sombras que había dentro de la plaza, algo que puede representar una mejora importante para la seguridad y la tranquilidad de quienes transitan por el sector.

También se realizó una intervención silvicultural, es decir, trabajos técnicos sobre los árboles para mejorar sus condiciones y despejar sectores que interferían con la iluminación, pero una plaza histórica no se recupera únicamente con luz.

El reto ahora está en devolverle vida al parque

El propio gerente de INFIBAGUÉ reconoció que queda pendiente atender el deterioro de las plantas y las zonas verdes. Explicó que el mantenimiento del riego debe ser concertado con otras entidades, entre ellas Ibagué Limpia, y planteó la posibilidad de realizar una minga para mejorar la apariencia del lugar.

La propuesta es necesaria, pero también urgente. Si las piletas continúan vacías, los jardines permanecen secos y el espacio público sigue siendo ocupado de manera desordenada por ventas, la recuperación será apenas parcial.

A esto se suma una denuncia ciudadana sobre la presencia de ratas blancas con manchas de colores que, según quienes frecuentan el lugar, recorren diferentes sectores de la plaza y tendrían nidos en las bases de algunos árboles. Esta situación requiere verificación de las autoridades competentes, especialmente por tratarse de un espacio de alta circulación de familias, niños y turistas.

"La Plaza de Bolívar necesita recuperar algo que va más allá de su iluminación: su condición de lugar para caminar, permanecer, encontrarse y disfrutar la historia de Ibagué", comentó un transeunte.

La nueva iluminación es un paso importante y responde a una reclamación que la comunidad venía haciendo. Ahora el desafío es que las entidades trabajen de manera conjunta para que los jardines vuelvan a ser verdes, las piletas recuperen su función, se controle la ocupación del espacio público y se atiendan las denuncias sanitarias.

Cuidar la Plaza de Bolívar no significa solamente conservar un parque, significa cuidar uno de los lugares que todavía cuentan, a diario, cómo nació y cómo ha cambiado Ibagué.