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IBAGUÉ - COLOMBIA, 28.Octubre.2020
Inacar
50 años
  |   27.Julio.2020   |   Por:  
Gerardo Gómez

Comerciantes de las plazas de mercado reportan dramática baja en las ventas y pérdida de alimentos tras ampliación de restricciones el fin de semana

El sector de víveres y abarrotes al igual que los comercializadores de productos agrícolas afirman que el impacto ha sido muy negativo, sobre todo, por las medidas que fueron tomadas sólo hasta el viernes anterior cuando estaban con el surtido listo.

Así lo manifestaron a través de Econoticias representantes de agremiaciones como la presidente de la Asociación de Comerciantes Unidos de Ibagué, Ascundi, Ermeida Sánchez, la presidente de la Asociación de Campesinos Emprendedores, Agrocampo y Albeiro Mora de la Asociación ASCUN, quienes al unísono dijeron que la decisión de ampliar las restricciones e imponer toque de queda y Ley Seca durante el fin de semana, anunciándolas solo hasta el viernes anterior en la mañana, afectó duramente la economía del sector comercial en la zona de la Plaza de la 21.

“Se perdió comida porque tengamos en cuenta que el campesino la trae desde el jueves en la noche o el viernes para todo el fin de semana y cuando el viernes recibimos la noticia del señor alcalde que había toque de queda, todo el mundo se preocupó y preguntaban que qué iban a hacer pero ya no había nada qué hacer porque los productos ya estaban en la ciudad y muchos otros estaban ya listos para ser trasladados y esto nos afectó el fin de semana”, expresó Gloria Roa de AgroCampo.

Pidió igualmente que si las medidas de este tipo van a seguir durante los próximos fines de semana, que se informe a través de los medios cualquier situación pero que se haga con la debida anterioridad y que si el señor alcalde Andrés Hurtado va a continuar con estas decisión, que se difunda con la debida anterioridad y así poder comunicarle a los campesinos del Cañón de Anime y de otros sectores si pueden traer el suficiente mercado o no, para que no vayan a incrementárseles las pérdidas.

“Además con las restricciones en el ‘pico y cédula’ la reducción del horario, permitiendo ventas sólo hasta el mediodía, hizo que muchos de los compradores se ausentaran o por las sanciones anunciadas, prefirieran no salir a comprar lo cual impactó negativamente en la actividad comercial, por eso es importante que se socialice de la debida forma, con antelación porque no es que estemos en contra de las medidas y las acatamos, pero se requiere que piensen también en nosotros”, agregó la señora Roa.

Por otra parte, para el sector de los graneros y distribuidores de víveres y abarrotes, el panorama tampoco fue el mejor puesto que muchos se quedaron con los pedidos o los productos comprados y afirman que en Ibagué se surten tenderos y comerciantes de poblaciones y municipios vecinos que no pudieron llegar a surtirse por las restricciones o el temor a una sanción o comparendo.

“Estamos muy preocupados y muy afectados en el sector comercial porque dejaron entrar los productos y descargamos pero no nos dejaron vender sino hasta las doce del día, nos quedamos con la mercancía porque no tuvimos a quien venderle después de las doce que nos hicieron cerrar y ahora nos dicen que los fines de semana van a seguir cerrando las plazas a las doce del día, no nos oponemos a las medidas y a las restricciones pero de esta manera nos van a acabar, acá en la 21 hay gente que ya tuvo que cerrar, otros despidieron empleados y ya no les alcanza para pagar impuestos, servicios públicos, arriendos y demás el único alivio que tuvimos fue el de un mes en el recibo del agua pero de ahí para adelante, nada más por eso estamos muy preocupados y vemos que Fenalco sólo se preocupa por los mayoristas, los grandes comerciantes pero no está pendiente del impacto en el pequeño comerciante, en los campesinos, en los de las bodegas y en los que viven del día a día”, expresó Ermeida Sánches de Ascundi.

Que haya igual trato para todos

Para Albeiro Mora de Ascun, no ha habido un trato consecuente con todos los comerciantes, mientras que se les permite a unos trabajar sin mayores restricciones, a otros les aplican todas las limitaciones y condicionamientos que con la intensión de prevenir el contagio por COVID-19, se están implementando dejándolos con productos que no pudieron vender y en algunos casos se perdieron.

“Hubo comerciantes que tuvieron que literalmente botar a la basura canastillas completas con mandarinas, con papayas o con frijol, cebolla, naranja y muchos que se maduraron y no se pudieron ni siquiera regalar porque ni las asociaciones o entidades de ayuda, pudieron llegar a recibir porque después de las doce nadie podía estar en la plaza; mientras que a las grandes superficies o supermercados de cadena se les permitió vender hasta las 7 de la noche, a nosotros nos obligaron a cerrar a las 12 del día durante todo el fin de semana, varios comerciantes tuvieron que ver como se les perdían sus productos y se les iban sus ganancias o lo que habían invertido”, expresó el señor Mora.

Escuche la entrevista completa: