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Delincuentes usan inteligencia artificial para crear identidades falsas, riesgos para Colombia

La banca colombiana recibió más de 765.000 reclamaciones por fraude en 2025, por un monto superior a $967.000 millones, según Asobancaria.
Imagen
Juan Camilo Garc.ía, Head de Estrategia y Operaciones para Latam de Incode
Crédito
Incode
6 Nov 2026 - 8:17 COT por Alfonso Aya Roa

La evolución del cibercrimen ha alcanzado un nuevo nivel en el país. Las organizaciones delictivas están utilizando agentes de inteligencia artificial, IA, para fabricar identidades falsas, coordinar ataques automatizados y modificar sus estrategias de engaño de manera autónoma tras cada rechazo del sistema. 

De acuerdo con alertas emitidas por la compañía especializada en verificación de identidad Incode, esta modalidad pone en jaque a la banca tradicional, a las fintech y a los usuarios de plataformas digitales en Colombia, debido a su capacidad de multiplicar los intentos de fraude simultáneamente entre múltiples entidades.

El alto costo del fraude en Colombia

Este escenario de riesgo se desarrolla en medio de una alta exposición del sistema financiero nacional. Según cifras de un informe de Asobancaria publicado en septiembre de 2026, la banca en el país recibió más de 765.000 reclamaciones por fraude durante 2025, sumando un monto superior a los $967.000 millones.

A nivel de protección ciudadana, el impacto también es alarmante. La Superintendencia de Industria y Comercio reveló en junio de 2026 que, desde el año 2020, ha recibido 40.316 denuncias por suplantación de identidad. Las consecuencias para las víctimas suelen traducirse en cobros por servicios nunca contratados, adquisición de obligaciones financieras a su nombre y reportes negativos que bloquean su acceso al crédito.

¿Qué es el "fraude agéntico"?

Tradicionalmente, los fraudes de identidad dependían de la manipulación manual de documentos. Hoy en día, los agentes de IA permiten automatizar el proceso completo: generar una imagen, postular la solicitud y, si es rechazada, reconfigurar los parámetros del ataque para reintentarlo de inmediato.

A esta práctica se le conoce como fraude agéntico. Entre las tácticas más frecuentes destacan:

Identidades sintéticas: Perfiles que mezclan datos personales reales (muchas veces robados) con información totalmente inventada.

Deepfakes: Fotografías o videos manipulados por IA para suplantar rostros de forma convincente durante los procesos de validación digital.

El verdadero peligro radica en que las entidades financieras operan de forma aislada. Un defraudador puede ser rechazado en un banco y reintentar inmediatamente en una fintech con datos distintos, impidiendo que cada organización vea el panorama completo de la amenaza. Un caso analizado por Incode en América Latina demostró que un solo atacante estuvo vinculado a 426 sesiones de verificación, 35 documentos distintos y actividad en 8 fintech.

Estrategias de defensa y cooperación interinstitucional

Frente a esta sofisticada amenaza, expertos como Juan Camilo García, Head de Estrategia y Operaciones para Latam de Incode, señalan que la clave radica en conectar las señales contextuales:

"Para una entidad, una solicitud puede parecer correcta porque el documento, la imagen y los datos que recibe son convincentes. Pero, al revisar el contexto, puede encontrar que ese mismo rostro se ha presentado con otros documentos o que un dispositivo se está utilizando para registrar numerosas identidades. Ahí es donde resulta fundamental conectar las señales..."

Como respuesta tecnológica a este desafío, la compañía ha impulsado herramientas como TrustGraph, una red que vincula señales de fraude y confianza entre diferentes instituciones sin necesidad de centralizar bases de datos de clientes, permitiendo elevar de forma significativa la detección de redes criminales y blindando tanto a las plataformas financieras como a los ciudadanos legítimos.