"Al mejor estilo de Petro dejaron amarradas las cosas": Andrés Sierra sobre elección de Victoria Castillo en la CCI
La elección de Victoria Castillo como nueva presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Ibagué continúa generando controversia en el sector empresarial. Esta vez, Andrés Sierra Pineda, presidente del grupo empresarial Strategik, cuestionó abiertamente la decisión de la Junta Directiva, no solo por el momento en que se produjo, sino también por la forma en que se adelantó el proceso, a pocas semanas de la renovación de sus integrantes.
En entrevista en el Ping Pong Político de Ecos del Combeima, Sierra calificó la determinación como un mensaje “muy irrespetuoso” y responsabilizó políticamente al presidente de la Junta Directiva, John Peñalosa, por impulsar una decisión que, a su juicio, debió ser evaluada por quienes asumirán la dirección del organismo gremial para el periodo 2027-2030.
“Cuando sabe que viene una nueva Junta Directiva, cuando sabe que vienen los delegados del Gobierno, que en menos de un mes también está la nueva junta directiva renovada, que hagan una situación de estas, me parece que el mensaje es muy infortunado para nosotros”, expresó el empresario.
Para Sierra, la proximidad de las elecciones camerales hacía necesario actuar con mayor prudencia, pues la nueva Junta Directiva tendrá la responsabilidad de orientar la Cámara durante los próximos cuatro años. En ese contexto, cuestionó que se tomara una decisión de esta magnitud antes de que se produjera el relevo.
“Dejar amarrada una persona a un periodo”
Uno de los principales reparos del empresario está relacionado con las condiciones bajo las cuales se habría vinculado a Castillo y las implicaciones que podría tener esa decisión para la próxima Junta Directiva.
Sierra sostuvo que, aunque la Junta tiene facultades para evaluar el desempeño del presidente ejecutivo y tomar decisiones cuando considere que no se están cumpliendo las metas institucionales, eso no significa que la oportunidad y el procedimiento utilizados en este caso no puedan ser cuestionados.
“Me parece que lo que están haciendo, lo que hicieron de una vez dejar amarrada una persona a un periodo cuando viene un cambio, una junta, me parece que no está bien”, manifestó.
Al ser consultado sobre las condiciones del contrato de la nueva presidenta ejecutiva, el empresario reconoció que no tenía certeza sobre si se trataba de un contrato indefinido o si contemplaba un periodo determinado. Sin embargo, advirtió que esa falta de claridad aumenta las inquietudes sobre las posibles consecuencias de una eventual decisión de la nueva Junta Directiva de modificar la dirección ejecutiva.
Para Sierra, los empresarios tienen derecho a conocer las razones que llevaron a tomar una decisión de este alcance, especialmente porque la Cámara de Comercio se financia, entre otros recursos, con los registros mercantiles que pagan los comerciantes.
“Los empresarios estamos pagándole a una Junta Directiva por medio de unos registros mercantiles para que tomen buenas decisiones”, afirmó, al insistir en que la gestión de los integrantes de ese órgano debe responder a los intereses del sector productivo.
Los cuestionamientos por posibles vínculos familiares y políticos
La entrevista también abordó las inquietudes planteadas sobre posibles vínculos familiares entre Victoria Castillo y personas relacionadas con integrantes de la Junta Directiva, así como las conexiones políticas que se han mencionado alrededor del nombramiento.
Frente a estas preguntas, Sierra consideró que las circunstancias merecen explicaciones y manifestó su preocupación por la posibilidad de que la decisión haya estado influenciada por relaciones personales o políticas.
“Seguramente sí, esas decisiones, así como están tomando esas decisiones, pueden ser unas decisiones que son parcializadas, que no van a lugar”, respondió al ser consultado sobre un eventual conflicto de intereses.
El empresario señaló que conoce a Castillo y reconoció sus capacidades, pero sostuvo que eso no elimina las dudas sobre el procedimiento que condujo a su elección. También hizo referencia a la cercanía que, según indicó, existiría entre la nueva presidenta ejecutiva y personas vinculadas a la dirección de la Cámara.
Sus declaraciones plantean interrogantes sobre la transparencia del proceso, aunque no constituyen por sí mismas prueba de una incompatibilidad legal ni permiten establecer que haya existido una actuación irregular.
¿Por qué no se esperó a la nueva Junta Directiva?
Para Sierra, uno de los aspectos más difíciles de entender es que la elección se produjera cuando estaba próximo el cambio de los representantes de los comerciantes. En su opinión, la decisión habría podido tomarse mediante un proceso abierto, con reglas claras y con la participación de la nueva Junta Directiva.
El empresario también se refirió a otros nombres que, según él, habían sido considerados en procesos anteriores o figuraban entre los perfiles con experiencia gerencial, entre ellos Alba Lucía García, Patricia Izquierdo, Luisa Melo, Óscar Díaz y Juan Manuel Lozano.
Sin desconocer las capacidades de Victoria Castillo, Sierra cuestionó que no exista suficiente claridad pública sobre los criterios que terminaron inclinando la decisión a su favor y sobre la manera en que se utilizó el proceso de selección adelantado previamente.
A su juicio, la controversia no necesariamente gira en torno a la idoneidad individual de la nueva presidenta ejecutiva, sino a la metodología empleada para escogerla y a la confianza que ese procedimiento genera entre los empresarios.
El reto de recuperar la representación empresarial
Más allá del nombramiento, Sierra aprovechó la entrevista para plantear lo que considera los principales desafíos de la Cámara de Comercio de Ibagué. Afirmó que la entidad necesita una dirección con mayor vocación comercial, capacidad de interlocución con el Gobierno Nacional y conocimiento de las necesidades reales de los sectores productivos.
“Ese es un perfil mucho más comercial, abierto, dado a la gente”, señaló al referirse a las características que debería tener quien esté al frente de la institución.
Entre los asuntos que considera prioritarios mencionó la necesidad de que Ibagué cuente con un centro de convenciones, una infraestructura que, según dijo, requiere la ciudad para fortalecer su capacidad de atraer eventos e inversión.
También pidió prestar atención a sectores económicos que atraviesan dificultades, como la gastronomía y los restaurantes, y advirtió sobre los retos que podría enfrentar el sector arrocero en los próximos años. En su criterio, la Cámara debe anticiparse a esas situaciones y ejercer una representación activa ante las autoridades nacionales.
El empresario sostuvo que el organismo gremial debe trabajar de manera articulada con las administraciones municipal y departamental, pero sin perder independencia ni dejar de lado las necesidades de sus afiliados.
Pide revisar la compra de un lote
Otro de los asuntos que Sierra puso sobre la mesa fue la adquisición de un predio por parte de la Cámara de Comercio. El empresario cuestionó la forma en que se habría realizado la operación y planteó que la nueva Junta Directiva debería evaluar la posibilidad de adelantar una auditoría forense para examinar el proceso de compra.
Aunque no presentó durante la entrevista una conclusión definitiva sobre eventuales irregularidades, consideró que la operación merece una revisión detallada y que existen asuntos que deben ser aclarados para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos de la institución.
Este cuestionamiento se suma a las críticas sobre la salida de Carlos Hernando Enciso y la llegada de Castillo, en medio de un ambiente de discusión sobre el rumbo que debe tomar la Cámara de Comercio y el papel que debe cumplir frente a los empresarios de Ibagué y el Tolima.
Las elecciones camerales aumentan la tensión
La controversia se produce en la antesala de las elecciones de los representantes de los comerciantes, previstas para el 3 de diciembre, cuando se renovará la Junta Directiva para el periodo 2027-2030.
Sierra confirmó que trabaja con un grupo empresarial para presentar candidatos y buscar representación en sectores como la construcción y la gastronomía. Explicó que su equipo está definiendo los nombres que integrarán sus planchas y que espera impulsar una renovación de liderazgos dentro de la institución.
El empresario defendió la importancia de que participen comerciantes de distintos tamaños y actividades económicas, con el propósito de que la Cámara tenga una representación más amplia de las necesidades de la región.
En medio de ese escenario, su crítica al nombramiento de Victoria Castillo deja planteada una discusión que va más allá de un cambio de directivo: la independencia de la Cámara de Comercio, la transparencia de sus decisiones y la capacidad de representar efectivamente a los empresarios.
Por ahora, Sierra reconoce las capacidades profesionales de Castillo, pero insiste en que la forma en que se produjo su elección generó un malestar que, a su juicio, la Junta Directiva debe explicar. La nueva presidenta ejecutiva asumirá en medio de esas preguntas, mientras se aproxima la renovación del órgano que orientará el futuro de la entidad gremial durante los próximos cuatro años.