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IBAGUÉ - COLOMBIA, 03.Diciembre.2021
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  |   04.Abril.2021   |   Por:  
Mariano Martínez

El emprendimiento es el camino al desarrollo: Suiza y Japón

Mariano Martinez
Crédito: 
Internet
Los países en vía de desarrollo tienen retos y dificultades, y ahora más con la Nueva Realidad presente, y nosotros tenemos la creatividad para solucionar las problemáticas con nuestro conocimiento, productos y servicios. Por: Mariano Martínez.

El emprendimiento colombiano juvenil desde hace más de quince años ha cruzado un nivel de auge y éxito sin precedentes con una nueva generación disruptiva, nativa digital y contestataria de los diferentes prejuicios y preconceptos que a veces nos hacen realizar comparaciones fuera de contexto que no construyen la fe necesaria en nuestra sociedad, para la reactivación económica y social.

Esta columna no se va a desviar de la temática habitual de hablar de negocios, economía, libertad económica y además, de mostrar casos internacionales que sirvan de inspiración para ver los alcances del ser humano, y que en países en vía de desarrollo como Colombia y la mayoría de los de América Latina, África e inclusive Asia es donde la creatividad puede ser más necesaria, valorada y dar garantía de éxito a los emprendedores en lugar del mundo desarrollado, donde los esfuerzos técnicos, científicos y empresariales se encuentran en una evolución permanente y auto crítica operativa. 

Aclarado esto, es necesario dar algunos puntos sobre dos países que en modelo económico, científico e industrial son un ejemplo con similitudes en la construcción de sus sociedades modernas, pero de contextos históricos y políticos totalmente distintos y hasta contrarios: Suiza y Japón. 

Empecemos por Europa: Todos hemos escuchado de que Suiza es el país del chocolate con leche -pese a que desde hace veinte años haya perdido dicho liderato frente a Turquía, como se ha visto en la venta de dulces de contrabando en el transporte público urbano, pese a que Colombia tiene un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2011-, del sistema bancario y financiero más fuerte del mundo -y también el más cuestionado después de la crisis financiera mundial de 2008-, de los deportes de invierno, de los cuatro idiomas oficiales (italiano, francés, alemán y romance) pese a tener una población de ocho millones seiscientos mil habitantes -de los cuales casi el 20% son inmigrantes- en un área un poco más de 40 mil kilómetros cuadrados. 

Pero estamos seguros de que también nuestros lectores habrán escuchado el argumento de que Suiza es el único país del mundo donde la democracia es realmente directa, verbi gracia cada ciudadano de verdad es tenido en cuenta en cada decisión. 

Desde la Alta Edad Media, el territorio suizo ha estado regido por cantones y comunas que tenían un orden social particular frente al feudalismo y vasallaje de la mayoría de reinos europeos, donde el comercio, la justicia y la defensa común frente a invasiones, además de la vida social se regulaban por un ejercicio de diálogo, que se materializaron en el siglo XIX en las dos veces que se consolidó la Confederación Suiza como un Estado-Nación de naturaleza federal y descentralizada, intermedios por las invasiones napoleónicas de principios de siglo.

Tienen un complejo sistema autonómico donde el parlamento federal puede ser vetado por los cantones que en las elecciones generales tienen valores diferentes -algo así como los Colegios Electorales en Estados Unidos-, el Primer Ministro tiene un período de un año y puede haber hasta cuatro votaciones al año en las comunas y cantones sobre asuntos cotidianos o regulaciones locales. 

¿Y qué tiene que ver lo anterior con una crisis de emprendimiento? Que los suizos nativos tienen un estándar bajo de producción de emprendimientos, ya que tienden a trabajar en empleos formales, empresas familiares o vivir de movimientos rentistas y bursátiles, mientras que la mano de obra calificada y la investigación e innovación queda en manos de una creciente población migrante que aunque no tiene derechos políticos en la mayoría de cantones y los altos costos de vida en las ciudades principales son los principales beneficiarios de crédito, becas educativas y dinamizadores de la economía local mediante remesas y turismo. 

Ahora vamos con Asia: Japón. Hay poco que decir tanto en lo bueno como en lo malo de dicho país. En lo bueno sabemos que después de ser un país con una filosofía de vida atrasada y de la devastación de la Segunda Guerra Mundial precedida de varias guerras territoriales, debido a la influencia estadounidenses en pocas décadas se reconstruyó para ser uno de los países desarrollados con mayor presencia comercial en el mundo. 

No obstante, es una sociedad muy tradicional y conservadora, donde el trabajo estable y tener un rol social es una obsesión colectiva que ha traído problemas como marginalidad juvenil hasta baja densidad de población debido a que las parejas optan por no tener hijos por dicho estilo de vida. 

Los índices de emprendimiento son bajos de acuerdo a las mediciones realizadas por organismos como el Banco Mundial dentro de los países desarrollados; pero otros son las diferentes como por ejemplo que las empresas más antiguas del mundo la mayoría son japonesas y provienen de una tradición tendenciosa al oligopolio desde la apertura a occidente del país a mediados del siglo XIX durante la dinastía Meiji. 
Parafraseando a John F. Kennedy, la dificultad no es una excusa que admita la historia. Los colombianos y latinos tenemos todo para triunfar en nuestros territorios donde son muchísimas las necesidades y problemáticas para solucionar desde las diferentes ramas del conocimiento y del emprendimiento. 

Los países en vía de desarrollo tienen retos y dificultades, y ahora más con la Nueva Realidad presente, y nosotros tenemos la creatividad para solucionar las problemáticas con nuestro conocimiento, productos y servicios.