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IBAGUÉ - COLOMBIA, 18.Abril.2021
  |   18.Marzo.2021   |   Por:  
Ricardo Ferro

COVID-19: un año de reivindicación y lucha

Ricardo Ferro 
Crédito: 
Ecos del Combeim
En lo corrido de la pandemia, el territorio tolimense ha tenido 65.888 casos totales, 62.959 recuperados, fallecidos cerca de los 2.129 y 565 casos activos. Por: Ricardo Ferro.
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En el mes de noviembre de 2019, los medios de comunicación comenzaron a informar de un extraño virus que estaba atacando a los habitantes de la ciudad china de Wuhan, tema que pasó desapercibido porque el interés general se enfocaba en las celebraciones decembrinas.

Poco a poco la bola de nieve proveniente de China fue creciendo y ya al comienzo de 2020 comenzamos a ver con preocupación el avance de lo que para entonces era una epidemia focalizada en el país asiático. Nos parecía escandalosa la cifra de muertos, era de no creer que con los desarrollos científicos en pleno siglo XXI no se pudiera remediar. Mientras tanto, el desconcierto evidente al interior de la OMS puso en alerta a todos los gobiernos del mundo, quienes comenzaron paulatinamente a restringir la circulación de pasajeros en un afán por contener el avance de un virus nuevo al que denominaron sars-cov-2, el cual causa la enfermedad bautizada como Covid 19.

De pronto el mundo se vio acorralado y el ego pisoteado por un virus que envalentonado se extendió por todas las latitudes, la OMS declaró la pandemia. Recuerdo cuando veíamos el covid-19 a través de las pantallas, las calles de países como Italia y Francia completamente desoladas y nosotros aún en las calles disfrutando de nuestros últimos días de la tan menospreciada en ese entonces, y hoy, anhelada normalidad, lejos de imaginarnos que pocas semanas después estaríamos enfrentando la peor crisis de salud pública de nuestra historia reciente.

El 6 de marzo de 2020 se confirmó el primer caso en Colombia, lo que hizo saltar las alarmas en todos lados, no siendo la excepción en nuestro departamento, donde el 18 del mismo mes se registró el primer caso, lo cual obligó a los hospitales y centros asistenciales a ponerse las pilas en la adecuación de su infraestructura para la atención oportuna de los casos por Covid-19, como el aumento de camas UCI, adquisición de equipos y ventilación mecánica.

En lo corrido de la pandemia, el territorio tolimense ha tenido 65.888 casos totales, 62.959 recuperados, fallecidos cerca de los 2.129 y 565 casos activos.

A raíz de la emergencia nacional, el gobierno debía moverse con rapidez para adoptar las decisiones que mejor convinieran a la salud y la economía del país. Bajo esa lógica se decretó la emergencia sanitaria en todo el país, se estableció una larga cuarentena obligatoria en la cual debimos perder el contacto físico con nuestros seres queridos, amigos y compañeros de trabajo. Nos empezó a cambiar la vida.

Afanosamente los mejores científicos del planeta comenzaban una tarea contra reloj en la búsqueda de una vacuna para salvar la vida de los seres humanos. Mientras tanto, los gobiernos cerraban sus fronteras, acopiaban recursos extraordinarios para ayudar a la gente que, confinada, veía como se esfumaban sus empleos, y cómo progresivamente se extinguía la vida de muchos seres queridos.

Con decretos ley dictados en la emergencia económica, social y ecológica, el gobierno dispuso de billonarias cifras destinadas al suministro de ayudas a la población más vulnerable del país, a fortalecer exponencialmente la infraestructura de salud, apoyo de emergencia al sistema educativo, al sector agropecuario y mientras tanto, adelantaba los acercamientos con farmacéuticas para asegurar la existencia de las dosis necesarias para inmunizar a los colombianos, una vez se descubriera la vacuna. Ello en medio de una gran limitante jurídica, pues el gobierno no podía destinar recursos económicos para la compra de vacunas en fase experimental.

¿Qué había que hacer?; pues dotar al gobierno con una herramienta jurídica para que pudiera negociar con mayor tranquilidad los biológicos. Fue así como el 28 de julio de 2020, se presentó, bajo la autoría de quien escribe estas líneas, un proyecto de ley que le permitía al gobierno hacer alianzas estratégicas, destinar recursos para compra de vacunas experimentales, recaudar recursos para compra de vacunas bajo la figura de “vacunas por impuestos”. A esa iniciativa se sumó el Gobierno y mediante mensaje de urgencia se logró tramitar rápidamente en el Congreso el proyecto, siendo sancionada el 9 de diciembre de 2020 la Ley 2064, actual soporte del Plan Nacional de Vacunación.

Hoy, cuando se cumple  un año de haberse declarado la emergencia, para los colombianos el balance se puede reducir a la palabra “resiliencia”, pasamos de las imágenes de película de terror de finales de marzo de 2020, a la esperanza de resurgir de la adversidad más grande que nos ha tocado vivir, al ver que paulatinamente avanza el proceso de inmunización hasta que lleguemos a los 35 millones de colombianos, que supone la inmunización rebaño equivalente al 70% del total de población del territorio, para lo cual ya contamos con más de 61 millones de dosis de vacunas negociadas.

El éxito del proceso dependerá del amor propio que tengamos por nosotros mismos, nos cuidemos y cuidemos a nuestros seres queridos, para que próximamente podamos volvernos a abrazar como lo hacíamos hace poco más de un año.

Saque de Banda: El proceso de vacunación va lento, las vacunas no se pueden quedar en los congeladores. Alcaldes deben articular con las EPS para que las vacunas lleguen más rápido a los beneficiarios.