Es urgente tomar acciones para evitar afectaciones por el fenómeno de El Niño: Contraloría
Es urgente tomar acciones para evitar afectaciones por el Fenómeno de El Niño: Contraloría
El órgano de control insta a todas las entidades del Gobierno Nacional y de los territorios, a que de inmediato inicien una campaña masiva de divulgación de las posibles afectaciones por la ocurrencia del Fenómeno de El Niño.
La Contraloría General de la República hizo un llamado al Gobierno Nacional y de los territorios para que se adopten las medidas necesaria que permitan minimizar las afectaciones, salvaguardar el abastecimiento de agua potable y energía eléctrica a todas las comunidades y reducir los impactos negativos ocasionados por la ocurrencia del ya muy probable Fenómeno de El Niño.
Ya hay una alerta emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, IDEAM, el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, respecto de la ocurrencia del Fenómeno de El Niño, cuya probabilidad de instauración durante el trimestre mayo-junio-julio de 2026 pasó de 62 % a 82 %,
De acuerdo con lo señalado por el MinAmbiente, el promedio de los modelos climáticos indica que las anomalías de temperatura en la región Niño-3.4 podrían alcanzar valores cercanos a +1 °C hacia finales de 2026, lo cual sugiere el posible desarrollo de un Fenómeno de El Niño, cuya magnitud e inicio continúan en proceso de seguimiento y evaluación, pero que desde ya han sido pronosticados como de alta intensidad y pronto inicio, respectivamente.
La ocurrencia del Fenómeno de El Niño incide de forma directa en las capacidades de abastecimiento de agua potable y de energía eléctrica para todas las comunidades del país y por ello resulta imprescindible que las instancias competentes consideren la adopción inmediata de las acciones necesarias y suficientes que permitan preparar al país para minimizar estas afectaciones.
Energía eléctrica
El crecimiento sostenido de la demanda en un entorno de condiciones hidrológicas cada vez más severas; los retrasos en la entrada en operación comercial de nuevos proyectos de generación y transmisión eléctrica; la demora en el pago de subsidios, contribuciones y opción tarifaria a las empresas del sector eléctrico; y el adecuado abastecimiento de gas natural para la pronta operación de las centrales térmicas.
Adicionalmente, se observa una profundización del riesgo sistémico como consecuencia de medidas de intervención estatal de empresas del sector, particularmente en el caso de Air-e, así como las dificultades económicas que enfrentan los comercializadores que atienden a los usuarios, particularmente en la región Caribe, derivadas de los bajos niveles de recaudo y el incremento de pérdidas.
Se advierte que la combinación de un Fenómeno de El Niño de intensidad alta o muy alta, más el actual déficit de energía eléctrica en firme, más los retrasos en la ejecución y entrada en operación de proyectos de generación y más la elevada deuda del Gobierno Nacional con los actores del sector eléctrico del país, estimada en $8,2 billones, sin duda va a configurar una crisis severa y de carácter estructural al sistema eléctrico del país.
En este contexto, según información reciente del Operador del Sistema XM, se evidencia un rezago significativo en la incorporación de nuevas capacidades de generación de energía eléctrica.
En los últimos seis años, la entrada de proyectos no ha superado el 28 % de la capacidad prevista. En particular, durante 2025 únicamente el 10,8 % de los proyectos cumplió con la fecha de puesta en operación prevista y para 2026, de los 4.475 MW proyectados, solo han entrado en operación 291 MW.
Esta situación refleja claramente que hay una delicada limitación estructural para la indispensable expansión de la oferta de energía eléctrica al Sistema Interconectado Nacional.
De otra parte, el balance presentado por XM de la Energía Firme para el Cargo por Confiabilidad versus la demanda de energía del país, evidencia que la capacidad actual y proyectada, incluyendo plantas existentes, especiales y nuevos proyectos con Obligaciones de Energía Firme, resultan insuficientes para cubrir la totalidad de la demanda estimada, para el escenario medio calculado por la UPME para el periodo 2025–2030.
Adicionalmente, las empresas comercializadoras enfrentan una situación crítica de liquidez, asociada a deudas por subsidios, contribuciones y opción tarifaria estimadas en $4 billones, además de otras acreencias de Entidades Oficiales estimadas en $1,5 billones. Si a este complejo panorama se le suman las deudas de AIR-e con el mercado, estimadas en $2,7 billones, se tendría una cuantiosa deuda total estimada de $8,2 billones, la cual, sin duda, afectaría enormemente la capacidad financiera de las empresas del sector eléctrico del país para enfrentar con éxito los críticos efectos de este Fenómeno de El Niño.
Agua
Si bien hasta ahora la hidrología reciente no ha sido tan desfavorable para los niveles de los embalses, preocupan los posibles efectos de los Decretos de Emergencia Económica, Social y Ecológica y 0177 del 24 de febrero de 2026, gracias a los cuales la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales quedó facultada para modificar los instrumentos de manejo y control ambiental de los proyectos hidroeléctricos, pudiendo cambiar, de forma unilateral y por Decreto, las licencias y permisos ambientales previamente aprobados y generando el riesgo de que se exija la adopción de acciones operativas sobre los embalses ante alertas hidrometeorológicas, que podrían contravenir, muy a posteriori, las premisas de diseño de los mismos y hasta su misma Regla de Operación, lo que conllevaría a impactos importantes en su capacidad de almacenamiento de agua y, en últimas, en la disponibilidad y firmeza de la generación de energía eléctrica.
A este respecto, la Contraloría invita al Gobierno Nacional a que considere que, frente a los delicados impactos que podría acarrear la ocurrencia de un Fenómeno de El Niño de intensidad alta o muy alta, resulta necesario que se revisen y replanteen, al menos mientras duran los efectos de éste, medidas tales como exigir la reserva de un volumen de espera en los embalses, para precaver eventuales crecientes que, para regiones como la Andina, la Caribe y la Pacífica son improbables y que lo que, en la práctica hacen, es generar una reducción sustancial de la Energía Firme posible para el Cargo por Confiabilidad.