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IBAGUÉ - COLOMBIA, 22.Febrero.2018
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  |   11.Diciembre.2016   |   Por:  

Amparito, una desplazada que endulza las mañanas de los ibaguereños

La oriunda de Playarica le contó a Econoticias cómo con sus tintos, chocolates y panes ha logrado sacar a su familia adelante. Recordó importantes personajes que le hacían el gasto en la plaza Murillo Toro.

Amparo Carranza una mujer luchadora con una madurez que se refleja en su rostro ha tenido que enfrentar grandes retos en su vida.
Uno de ellos el tener que salir de su tierra natal, el corregimiento de Playarica dónde dejó su casa, su tierra y todo lo que encierra su arraigo familiar, siendo una víctima más de la violencia.
Dice que en medio de los avatares de la vida le da gracias a Dios por tener su puesto de tintos, chocolate y pan en el mejor sector de la ciudad, como es la esquina del plaza Murillo Toro.
Recuerda con melancolía a su gran amigo Nelson Millán Lombana, desaparecido recientemente, quien descendía de la moto y abrazándola le pedía el acostumbrado tinto, que consumía más de 10 veces en el día.
Hace doce años que vende estas bebidas calientes y con ello mantiene a su familia y a sus nietos, quienes residen en el barrio El Refugio.
Se levanta a las dos y media de la mañana y a las cinco y medida se ubica en ese tradicional lugar, llegando su clientela de la gobernación, los bancos, y las oficinas aledañas de la plaza Murillo Toro.
Muchos personajes han pasado por su puesto de tintos, dice que con amor y entrega hace su labor diaria, pero le preocupa que cuando el alcalde imponga normas drásticas sobre espacio público, ya no pueda laborar en la esquina dela plaza Murillo Toro.
Se considera una persona sencilla y como le dicen tradicionalmente “amparito” o “mi amor”, continuará luchando para mantener a una familia a punta de vender tintos, aromáticas y chocolate.