María Patricia Rodríguez encontró la muerte el sábado a las
9 de la mañana cuando se disponía a visitar un lote que Álvaro Rodríguez, su
padre, fallecido hace tres años, le dejó de herencia.
Falleció por un garrotazo en la frente que le propinó su propia madre:
Lucrecia Rodríguez, de 72 años.
La propiedad está ubicada en la vereda La Balsa, a cinco minutos del municipio
de Chía (Cundinamarca).
Camilo Rodríguez, hijo de María Patricia, le dijo a ECO NOTICIAS que "esto
no se lo deseo a nadie. Fue un acto de intolerancia". El joven grabó el
momento exacto en que su abuela saca un garrote y le propina un fuerte golpe en
la frente a su mamá. Minutos antes del ataque las dos habían sostenido una
fuerte discusión.
"Usted no tiene nada que hacer aquí", le dijo Lucrecia a
Patricia. Ella le respondió: "Vengo por lo mío".
Patricia quedó tirada en el suelo con una herida en la frente. Entre su esposo
y su hijo fue llevada de inmediato al Hospital San Antonio de Chía, donde
falleció finalmente.
La relación entre madre e hija no era la mejor. Camilo aseguró que su abuela
Lucrecia era dueña de una personalidad muy difícil y que quería que todos sus hijos
hicieran lo que a ella se le antojara. "Con mi mamá no pudo. Ella era muy
echada para adelante. Desde hace mucho tiempo no se hablaban. Se volvieron a
ver por la herencia".
Una jueza de Zipaquirá dictó medida de aseguramiento contra Lucrecia Rodríguez
y la envió a la Cárcel El Buen Pastor, de Bogotá. La señora perdió el sentido
en el juzgado y tuvo que ser llevada a centro hospitalario cercano.