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IBAGUÉ - COLOMBIA, 06.Diciembre.2019
Belvedere
  |   12.Noviembre.2019   |   Por:  
Laura Castro

La pauta publicitaria: ¿Un riesgo para la independencia periodística?

Crédito: 
Javier Pérez / Ecos del Combeima
Por estos días hay regocijo en algunos medios de comunicación, porque después de cuatro años de total ausencia de pauta publicitaria, por fin llegarán épocas mejores. Por: Laura Castro.

Sin duda alguna la decisión del saliente alcalde de Ibagué; Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, de no entregar durante todo gobierno  pauta publicitaria a  la gran mayoría de medios radiales en la ciudad, desnudo una verdad. Mandatario que no entregue pauta, estará en la mira de los más acuciosos e inquietos periodistas o locutores, que harán gala de sus dotes de buenos investigadores,  para dar a conocer todas las situaciones y actuaciones  negativas de su administración. A lo  largo de estos cuatro años, los ibaguereños conocimos todos los desaciertos del burgomaestre, incluso los que no involucraban directamente su gestión y  que a pesar de ser conocido como un hombre dinámico, ejecutivo y proactivo, los medios a diario se encargaron de mostrar su lado más oscuro. Claro que nuestro alcalde, tampoco desaprovechó oportunidad para generar contenidos de alto calibre.

Reza una máxima en el periodismo: La información no es del comunicador, es del público que tiene el derecho de conocerla sin restricción alguna. Muchas anécdotas y en todos los niveles  se han conocido, respecto de la fobia y malestar que los gobernantes experimentan hacia  los periodistas, que por razones  poderosas ha sido denominado el cuarto poder. Ejemplos  por montones y en todos los niveles, y es que  cuando el periodismo se cumple con el rigor y la mística profesional, puede llegar a tumbar: gobernantes,  funcionarios corruptos,  delincuentes de cuello blanco y todas aquellas personas que resulten involucradas en hechos de directa afectación para la sociedad en el que se desarrolla la actividad periodística,  ejercido como un  apostolado,  que informa objetivamente, analiza y ejerce control, seguimiento y veeduría para los ciudadanos.

Lastimosamente nuestra realidad es otra, difícilmente se puede  pregonar independencia periodística frente a personajes de cualquier orden,  que en la mañana acompañan al comunicador en cabina de radio con senda entrevista y por la tarde están firmando o prometiendo  contratos de  pauta. Esa situación de alguna manera busca el silencio o  un manejo coordinado y disimulado  con el periodista,  de cómo presentar las noticias que involucren su gestión,  sin afectar sus intereses o su imagen.

A partir del 2020 las cosas cambiarán o empeorarán, porque llegarán Ricardo Orozco y Andrés Fabián Hurtado, Gobernador y Alcalde, respectivamente, quienes desde  ya están anunciando,  trabajarán en equipo por los intereses y el progreso de todo el departamento. Así las cosas, se convierte en un reto para  aquellos  periodistas o comunicadores que lideran medios de comunicación  y que no tienen como áreas independientes la  gerencia-administración de la del periodismo,  haciendo más difícil asumir la responsabilidad de cumplir adecuada y eficientemente  una labor periodística, a la vez que recibe pauta, esa tan necesaria para sobrevivir como negocio, sin que se rompa el equilibrio entre credibilidad  y rentabilidad.

Se acercan retos para el periodismo regional. Jugará  papel trascendental en la misión de informar, denunciar y transformar positivamente, de manera que los ciudadanos conozcan lo bueno, lo malo y lo feo de las administraciones, y  los gobernantes entiendan que los medios de comunicación pueden ser sus aliados  en asuntos de interés general o de conveniencia colectiva, y  bajo ninguna circunstancia la pauta publicitaria puede convertirse en un riesgo para la independencia periodística,  porque es atentar  contra la libertad de prensa y desdibujar la razón de ser de una profesión que universalmente  se ha ganado el respecto y el aprecio de sus informados,  que mantienen  la esperanza o a veces la convicción, de que si no fuera por la prensa,  muchos asuntos tanto positivos como negativos,  quedarían sin llegar  al conocimiento de la opinión pública.